Hablar por el manos libres distrae al conductor igual que si hubiera bebido

Una tesis de la UGR evidencia que el uso del teléfono móvil reduce más la capacidad de reacción que la ingesta de alcohol en límites de lo permitido

ANDREA G. PARRA GRANADA
Los profesores Daniel Uceda y Andrés Orellana. / IDEAL/
Los profesores Daniel Uceda y Andrés Orellana. / IDEAL

El móvil disminuye la capacidad de reacción al volante, bien sea con manos libres o con el teléfono pegado a la oreja. Así lo presentó el ya doctor Andrés Orellana en su tesis el pasado martes en el departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Granada, por el cual ha obtenido 'cum laude'. Según el estudio realizado por Orellana, los conductores que hablan por teléfono con el manos libres cuando van conduciendo tienen una demora de 240 milisegundos en el tiempo de reacción. No parece mucho tiempo, pero es lo suficiente para chocar, no ver una señal importante o no poder frenar.

En el primer estudio participaron 25 personas y posteriormente hizo otro estudio en la Universidad Valparaíso de Chile en el que se formaron cuatro grupos. El cuarto grupo estaba compuesto por personas que habían ingerido 0,06 miligramos del alcohol, más que el límite legal. El resultado fue curioso: el móvil demora más el tiempo de reacción sea en la modalidad que sea, manos libres o al oído, que una cierta tasa de alcohol. El doctor Orellana afirma que el proceso cognitivo se retarda cuando uno habla por el móvil y la toma de decisiones también sufre un efecto de retraso.

El doctor asegura que el manos libres da una "falsa seguridad" al volante. Su intención es concienciar de los riesgos que existen en la conducción y recordar que el manos libres también es un factor de riesgo.