Los voluntarios de Cruz Roja reciben a los inmigrantes de patera en inglés y francés

Los voluntarios de Cruz Roja aliviaron con su calor el sufrimiento de 42 personas llegadas en patera, entre ellas embarazadas y un niño de 3 años

M. NAVARRETEMOTRIL
Voluntarios reciben a los inmigrantes y chequean cómo están/
Voluntarios reciben a los inmigrantes y chequean cómo están

Sus sonrisas sinceras, sus manos tendidas, la empatía y el calor que transmiten los voluntarios de Cruz Roja de Motril consiguen que las personas que acaban de pasar por la traumática experiencia de jugarse la vida en alta mar a bordo de una patera confíen, nada más verles, en estos amigos vestidos de rojo que les reciben en el Puerto. No hizo falta siquiera mediar palabra para que ayer, una joven madre que llegaba destrozada psicológicamente, le confiara a uno de los voluntarios el cuidado de su bien más preciado, su hijo de tres años que viajaba con ella en la patera.

El equipo de la ERIE de Cruz Roja volvió a prestar ayer mucho más que ayuda sanitaria de emergencia y brindó una lección de humanidad aliviando el sufrimiento de las 42 personas -22 hombres, 19 mujeres (dos embarazadas) y un niño- que llegaban al Puerto pasadas las dos de la tarde. Los agentes del Servicio Marítimo de la Guardia Civil y de Salvamento Marítimo rescataron a los inmigrantes, de origen subsahariano, tras interceptar su patera a unas 30 millas al sur de Motril, después de que un pesquero diese la voz de alerta. La espesa niebla que ayer cubría la Costa dificultó la localización exacta de la embarcación.

El más pequeño del grupo llegaba al puerto ajeno al drama de los mayores, sin perder de vista a su madre pero aferrado a los brazos del voluntario que le trasladaba al centro de acogida. A pesar de que las miradas de muchos extraños -periodistas, policías,...- estaban clavadas en él, el niño sonreía tranquilo en brazos del voluntario, sin desprenderse bajo ningún concepto de la bolsa de patatas fritas, ya vacía y mojada, que traía de la patera.

Dolores de muelas

«You are in Motril, Spain», explicaba en inglés el personal sanitario de Cruz Roja, nada más llegar, a los inmigrantes, que en fila, pasaban por un reconocimiento para comprobar su estado de salud.

«Hola, ¿estás bien? ¿Te duele algo?», preguntaban una y otra vez, en francés e inglés los sanitarios de Cruz Roja, entre ellos médicos y enfermeros voluntarios. Por fortuna, el grupo presentaba en general buen estado de salud, salvo algunos dolores de cabeza, de muelas y frío metido el cuerpo.

Los médicos decidieron, por seguridad, trasladar al hospital de Motril a las dos jóvenes embarazadas, así como al pequeño de tres años, para someterlo a un chequeo.

El comisario de Policía Nacional en Motril, Jesús Herranz, explicó en el Puerto que, como es habitual en estos casos, se han iniciado los trámites de repatriación y los inmigrantes permanecerán en el centro temporal de acogida del puerto de Motril, custodiados por la Policía, hasta que se compruebe si hay convenios de repatriación con sus países de origen. El niño y su madre pasarán a un centro de internamiento, en Málaga o Algeciras, a la espera de que el Gobierno decida si se pueden quedar en España.