Libros digitales, otra forma de leer

La empresa granadina Grammata apuesta por la digitalización de la literatura y diseña libros electrónicos con más ventajas que los convencionales

GUILLERMO PEDROSAGRANADA
Uno de los Papyre diseñados por la empresa Grammata. / IDEAL/
Uno de los Papyre diseñados por la empresa Grammata. / IDEAL

Al igual que existen diferentes formatos y herramientas para la escritura (papel, ordenador, lápices, bolígrafos, plumas) ¿por qué no iban a existir diferentes soportes para la lectura? Los libros electrónicos, aunque un poco más caros, tienen capacidad para albergar listas interminables de novelas, revistas, periódicos, blogs, enciclopedias, audio-libros... Además tienen la ventaja añadida de que el lector puede adaptar el tamaño y el tipo de letra a su lectura.

El primer dispositivo de libro electrónico apareció en el mercado hace casi una década, desde entonces los avances tecnológicos han facilitado los diseños, cada vez más atractivos y cómodos, de los soportes digitales para la lectura. Este nuevo mercado parece ser prometedor de cara al futuro, así lo cree Juan González de la Cámara, uno de los mayores expertos en España sobre los e-Reader, y por eso fundó en Granada la empresa Grammata, que desde hace tres años se dedica al diseño y comercialización de dichos dispositivos.

Este movimiento está obligando a las editoriales de todo el mundo a abrir sus canales de distribución a los medios on line. De la Cámara explica que «al principio muchos autores empezaron a separar los derechos de impresión de los digitales porque no querían pagar por estos últimos, ya que no entendían sus ventajas, pero este contexto está cambiando y cada vez son más los escritores que quieren montarse al carro digital».

Grammata ha sacado al mercado dos modelos de libro electrónico, Papyre 5.1 y Papyre 6.1, que tienen un precio de 229 y 299 euros respectivamente. La mayor diferencia entre ambos es el tamaño de la pantalla, de 5 y 6 pulgadas, y su memoria.

Estos dispositivos utilizan tecnología de tinta electrónica (e-ink), de manera que la pantalla puede verse como si se tratara de un papel, no influye el ángulo de visión desde el que la miras y no emite luz, por lo que no cansa la vista. Además, el usuario puede cambiar la tipología y el tamaño de las letras.

Por otro lado, Papyre puede reproducir una gran diversidad de archivos (PDF, RTF, TXT, DOC, HTML...) y es compatible con Linux, Windows y Mac. El usuario puede conectarlo a su ordenador y descargar directamente lo que quiere leer. Estos artefactos tienen salida para auriculares, con lo que el lector también puede reproducir audio-libros o escuchar música mientras lee.

El modelo viene con más de 1.000 libros de regalo y puede utilizar tarjetas SD y SDHC para almacenar hasta más de 30 Gigabytes de literatura e información. Igualmente permite ver vídeos, aunque en blanco y negro.

Libros en Internet

Así, este tipo de dispositivos pueden reproducir contenidos digitales en cualquier lugar y momento. La única asignatura pendiente para esta nueva forma de leer es la disponibilidad de libros y obras literarias en Internet. El experto subraya, en este sentido, que actualmente hay más de 300.000 libros en castellano accesibles en la red y que la cifra está subiendo. «Hay muchos títulos, como la trilogía Millennium, que son más fáciles de descargar que de comprar», añade.

Grammata está comercializando estos aparatos a través de su web, de tiendas Vips y de grandes distribuidores como Carrefour, Hipercor, El Corte Inglés o Alcampo. El año pasado vendieron 4.500 dispositivos Papyre, para este año esperan vender más de 50.000.

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