Arte en carne viva

Tres artistas pintan hoy y mañana sobre personas desnudas en la sala Zaida, donde el espectador disfruta del directo de la creación y de las tres dimensiones del cuerpo humano

ÁNGELES PEÑALVERGRANADA
Sendra pintó en abstracto a su modelo, Alicia. / RAMÓN L. PÉREZ/
Sendra pintó en abstracto a su modelo, Alicia. / RAMÓN L. PÉREZ

Tres artistas provenientes de mundos tan diferentes como el graffiti y la pintura dejaron a un lado ayer la pared y el lienzo en blanco para enfrentarse por primera vez al cuerpo humano desnudo. La irresistible propuesta partió hace un tiempo de la Fundación Caja Rural de Granada, que ha cedido la Sala Zaida para tres 'performance' (hoy y mañana también) de este arte contemporáneo y transitorio que entronca con las primeras formas de expresión plástica utilizadas por nuestros antepasados.

Ramón Pérez Sendra, Manuela Mora e Iván Izquierdo colocaron a sus modelos delante de grandes lienzos en blanco para camuflar sus cuerpos entre la abstracción, los motivos florales y una estampa onírica sobre el ansia humana de volar, respectivamente.

«Olvido sus curvas»

Manuela Mora -conocida por sus iconografías urbanas y arquitectónicas- camufló la figura de una joven entre un fondo floral en blanco y negro. «No tengo nada de frío, pero es una sensación muy extraña», comentaba Mónica Olmos mientras la artista, pincel en mano, le aplicaba color blanco sobre el abdomen. «Me olvido de sus curvas, sólo trabajo sobre figura-fondo y fondo-figura», apostillaba arrodillada la pintora ante la mirada curiosa de decenas de alumnos de la Facultad de Bellas Artes.

El graffitero Sendra disfrutaba de la creación en directo. Su reto: «En el cuerpo humano trabajas en tres dimensiones, tienes que adaptarte». Frente a él permanecía erguida Alicia, 20 años, su modelo. La acababa de conocer, pero ambos aseguraban que habían conectado desde el principio. «Realmente me siento desnuda, ¿se me ve desnuda?», apostillaba ella totalmente cubierta de planos azules, rosados y violetas que parecían desaparecer.

Iván Izquierdo situó a Cristina Ferreiro a la izquierda del lienzo para usarla como figura en un universo naturalista en blanco y negro de trazos sinuosos. «Me hace mucha gracia asistir a esta exposición al revés: ¡Yo soy el lienzo!», apostillaba ella.

Las pinturas para el 'body-painting', así se conoce la técnica, tuvieron que ser adquiridas on line, ya que la disciplina no se practica con frecuencia, a pesar de celebrarse varios festivales en el mundo, entre ellos, el de Seeboden, en Austria, y el de Bruselas, en Bélgica.