Los guardias civiles reclaman más seguridad en las casas cuartel

La AUGC anuncia protestas callejeras si no se protegen mejor los cuarteles

A. TORICES| COLPISA. MADRID
La casa cuartel de Burgos, tras el atentado. / REUTERS/
La casa cuartel de Burgos, tras el atentado. / REUTERS

La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC), mayoritaria en el cuerpo, lanzó ayer a los poderes públicos un airado ¡basta ya! en un durísimo comunicado en el que anuncia al Gobierno y a los responsables de las distintas administraciones públicas que si no ponen en marcha un plan urgente para mejorar las medidas de seguridad de las casas cuartel saldrán a la calle con sus familias en «movilizaciones masivas». La crudeza del mensaje queda resumida en una frase: «No nos vamos a quedar de brazos cruzados hasta el próximo funeral».

Los dos últimos atentados de ETA, dirigidos contra el instituto armado, han conmocionado a los integrantes del cuerpo. El perpetrado el pasado jueves en Mallorca por su dramatismo, con dos jóvenes agentes muertos; el cometido el día anterior en Burgos porque rozó la tragedia, al estallar sin previo aviso un coche bomba frente a una casa cuartel atestada que resultó destrozada, pese a lo cual de forma casi milagrosa no hubo muertos.

En los dos casos, los fallos de seguridad fueron evidentes. En la ciudad castellano-leonesa, la furgoneta bomba estaba situada a menos de veinte metros del edificio, estacionada en un solar en el que aparca a diario cualquier vecino; en la turística barriada mallorquina de Calviá, los coches patrulla duermen en la calle sin disponer de una zona restringida de aparcamiento, frente a unas instalaciones provisionales sin inhibidores ni cámaras de seguridad.

La AUGC lo tiene muy claro. «La forma en que se han perpetrado los dos últimos atentados es simplemente impensable en cualquier otro cuerpo de seguridad de nuestro ámbito» en España, señala su nota. Los representantes del cuerpo critican a los políticos que han intentado quitar hierro a la falta de garantías de seguridad y aseguran que «no queremos más discursos ni más fotos en sepelios solemnes».

Sus críticas no van dirigidas sólo contra el actual Ejecutivo, aunque sea su interlocutor directo, porque denuncian que «ningún gobierno ha trabajado seriamente por eliminar la tercermundista situación de algunos acuartelamientos, donde las medidas de seguridad brillan por su ausencia».

Tampoco hablan sólo de mejoras en los recintos ni en sus perímetros, sino de la ausencia en muchos lugares de medidas de seguridad personales para los vigilantes como chalecos antibalas o inhibidores de frecuencia que impida la iniciación de las bombas con mandos a distancia.

«Demasiados muertos»

La asociación profesional recuerda que «hemos puesto ya demasiados muertos sobre la mesa» y que hará «lo que sea preciso para concienciar a los representantes gubernamentales», porque es «una necesidad urgente subsanar las graves deficiencias de seguridad» en sus cuarteles, comisarías de Policía y viviendas de los agentes del orden.

La AUGC no dudará en implicar a las familias en la lucha porque son el único cuerpo que, debido a la estructura de casas cuartel, ve cómo sus seres queridos «se convierten en objetivo». ETA ha asesinado a 206 guardias civiles y ha atentado contra más de una veintena de acuartelamientos, en los que han provocado más de 30 muertos y decenas de heridos, varios de ellos niños.

La AUGC indica que, pese a sus graves problemas, la Guardia Civil redobla su compromiso de «total implicación en la lucha contra ETA» y cree que los autores de los últimos atentados van a ser capturados «bastante antes de lo que esta gentuza se teme», porque «este cuerpo no va a fallar a los ciudadanos».