La otra 'galaxia' de Florentino

El Real Madrid presenta a su tercer fichaje en baloncesto, Travis Hansen, ex jugador del TAU

COLPISA (LUIS F. GAGO) | MADRID
Hansen, junto a Valdano, con su nueva camiseta. / Efe/
Hansen, junto a Valdano, con su nueva camiseta. / Efe

Una de las parcelas del Real Madrid que habían quedado olvidadas en la anterior legislatura con Ramón Calderón, la sección de baloncesto, vuelve más fuerte que nunca en la segunda etapa de Florentino Pérez. A la contratación del mejor entrenador que hay en la actualidad, Ettore Messina, se le han unido, de momento, hasta cuatro fichajes de renombre: Darjus Lavrinovic, Novica Velickovic, Travis Hansen y el último en llegar, Rimantas Kaukenas.

"Mientras en el fútbol estamos a dieta, en el baloncesto somos más activos", fueron las palabras del director general 'merengue' Jorge Valdano, durante la presentación este miércoles de Hansen. "La apuesta por este jugador, junto a los otros que ya hemos contratado, demuestran nuestra voluntad por potenciar más esta parte del club", apuntilló el administrador de básquet, Antonio Maceiras.

El alero estadounidense aventuró que el club blanco es el que mejor equipo está haciendo en la actualidad: "Tiene la plantilla más compensada y somos los favoritos para aspirar a todo". Recordó que su nuevo técnico "conseguirá crear un grupo unido y perfecto", deseando que la próxima campaña "se pueda ganar el mayor número de títulos posibles, incluida la Euroliga".

La filosofía de las estrellas para el fútbol que lleva presentando por el mundo entero Florentino se complementa en el baloncesto. "Confié desde la primera llamada en el proyecto presentado desde los máximos dirigentes", ratificó Ettore Messina, tras confirmar su llegada a España. Y esa seguridad ha sido correspondida. Desde las altas estancias madridistas se ha hecho todo lo posible por satisfacer las necesidades de su nuevo entrenador, un hombre muy exigente. "No me cabe la menor duda de que hará todo lo posible por anteponer el colectivo a las individuales", enfatizó Hansen, que ha 'sufrido' al italiano durante tres años en la liga rusa.

Carácter ganador

Una de las razones por las que la actual cúpula 'merengue' ha querido darle otra perspectiva a la sección de baloncesto es la eficiencia demostrada por su eterno rival, el Barcelona. "Somos un club que siempre ha buscado ser el mejor allá donde haya estado y eso no ha ocurrido en los últimos años", atestiguó Florentino cuando habló de su idea para esta parcela. "Hay que volver a hacer un buen equipo desde la base", dijo Alberto Angulo, nada más ser designado como director de la cantera.

Para poder regresar a la élite europea por lo más alto, conquistando un título internacional, el Madrid ha hecho esfuerzos importantes como las altas del serbio Velickovic y el lituano Darjus Lavrinovic. El primero llega procedente del Partizán de Belgrado, siendo con 22 años el ala-pívot más prometedor de toda Europa. Elegido como mejor joven en la pasada Euroliga, su contratación fue la primera de la nueva era y anticipó el cambio esperado. La llegada del segundo respondía al perfil dado desde la dirección técnica. Se buscaba a un pívot cercado a los dos metros, con dilatada experiencia internacional y trayectoria europea considerable. El de Lituania, con 30 años, responde a esta petición, ya que sus 212 centímetros y su paso por equipos importantes como el Dynamo de Moscú le hacen tener posibilidades de ganarse un hueco en el posible quinteto titular.

La ambición por lograr grandes objetivos e implantar una mentalidad ganadora son las dos propuestas iniciales de Messina. Por ello, la veteranía de las dos últimas incorporaciones como Hansen o Kaukenas va a ser clave para el nuevo proyecto. El ex jugador del TAU dará el juego exterior a los madridistas que echaban en falta. A sus 31 años es un gran defensor, con experiencia de un año en la NBA -Atlanta Hawks- y formará un gran tándem en el vestuario con su compatriota Louis Bullock.

El último en llegar a la disciplina blanca, Kaukenas, de 32 años, es considerado por los expertos como un 'francotirador' desde la línea de 6,25. Su punto fuerte es el rebote, promediando 5,5 por partido y, sobre todo, siempre se le ha asignado un importante papel como 'rompedor de defensas', al ser un gran penetrador.