El anillo de la polémica: una carretera de once kilómetros desde Jun hasta Cenes

Es la opción elegida para la Ronda Este entre las diez alternativas, aunque sobre ella puede haber variables para salvar el río Darro. La Junta ha recibido 337 alegaciones y pretende abrir un debate

Q. CHIRINO |GRANADA

Del cierre del anillo se viene hablando prácticamente desde que se estrenó la Circunvalación. El boceto de esta infraestructura lleva dando vueltas desde mediados de los años noventa. La idea original se atribuye a un particular, José Moreno, que diseñó por «afición» la variante para cerrar la Circunvalación por el Este.

En la etapa de Díaz Berbel, el Ayuntamiento incorporó la idea a un PGOUque no vio la luz. La propuesta planteaba un trazado que arrancaba de los túneles del Serrallo y dibujaba una variante subterránea a lo largo de todo el recorrido con salidas al Albaicín, Sacromonte y al aparcamiento de la Alhambra, salvaba los cauces de los ríos con viaductos y conectaba finalmente con la A-92 por Víznar y Alfacar.

El tripartito de José Moratalla aparcó el proyecto, hasta que el PP, con la llegada de José Torres Hurtado al Ayuntamiento, retomó el cierre del anillo y lo asumió como bandera. Incluso llegó a encargar un estudio que derivó en conclusiones muy similares a las de José Moreno. En definitiva, todo parece que esté inventado.

El proyecto se tiró otra vez cuatro años en punto muerto hasta que el que fuera candidato socialista a la alcaldía, Javier Torres Vela, reformuló el anillo y lo bautizó como Ronda Este.

El 24 de enero de 2007 la Junta dio la orden para que se redactara el estudio informativo y lo contrató en el mes de julio. El esqueleto del cierre del anillo ya está armado en papel: seis tomos voluminosos llenos de planos y análisis.

Pero ahora que la infraestructura tiene visos de realidad han surgido colectivos en su contra. Por las calles se puede identificar la protesta en unos carteles azules que reproducen la señal de acceso a una autovía pero cruzados con un aspa roja en señal de rechazo. Son los mismos que hace una semana se concentraron en la plaza del Carmen minutos antes de que empezara la reunión del foro metropolitano de José Torres Hurtado y que tienen como canto de guerra la Vega no se toca.

El mayor inconveniente que presenta el cierre del anillo es el paso por la Dehesa del Generalife y el río Darro. La Delegación de Obras Públicas ha recibido 337 alegaciones, aunque un buen grupo son escritos en serie firmados por distintas personas.

La Junta a petición del propio grupo municipal socialista en la capital ha ampliado el periodo de alegaciones, que acabó en mayo. La consejera de Obras Públicas, Rosa Aguilar, que viene hoy a Granada, probablemente anuncie que se va a abrir un periodo de debate.

Mucho tienen que cambiar las cosas para que la opción elegida no sea la número seis. De hecho, en estos momentos es la «alternativa seleccionada», según consta en el expediente, consultado por IDEAL. Otra cosa es que sobre ella se produzcan modificaciones.

Sólo quedan tres

Cuando el Gobierno andaluz anunció la infraestructura presentó diez variantes que, en función de su proximidad a la capital, se repartían entre el corredor de Jun, de Víznar, Huétor Santillán, Serrallo y Cenes de la Vega. Pero de entrada se descartaron siete. El estudio de viabilidad se ciñó a tres. Y de ellas se descartan en la fase final dos: la siete desde la A-92 a la altura de Víznar hasta la A-395 en Cenes y la ocho la misma pero algo más corta. Queda la número seis, que nace en el futuro distribuidor Norte, a la altura de Jun, y llega hasta Cenes, con enlaces a Alfacar, Víznar y Huétor Santillán.

Es la opción más larga de las diez con algo más de once kilómetros y requiere la construcción de siete pequeños puentes y seis viaductos, los más grandes para salvar los ríos Darro y Genil. Por contra es de las alternativas más baratas, al prescindirse en origen de los túneles. El presupuesto estimado es de 147 millones de euros 1,8 en expropiaciones, frente a los 369 estimados para el cierre del anillo que pasaba por el Serrallo, el más próximo a la capital y el que más se asemejaría al que propuso en su día el PP.

A diferencia de otras cinco alternativas planteadas la número seis no afecta a la Alhambra aunque sí bordea el cortijo Jesús del Valle, declarado monumento el 27 de mayo de 2005, y como todas las que se han manejado pasa por la Dehesa del Generalife, entorno protegido medioambientalmente. Para sortear este escollo se proyecta un viaducto de 377 metros. Éste es el apartado que más controversia genera entre grupos ecologistas e IU, que también se opone a este anillo.

La alegación más complicada de sortear es la presentada por el Patronato de la Alhambra, que cuestiona el rigor en los estudios medioambientales. También pide que se busquen soluciones para el viaducto que cruza el Darro, aunque no dice categóricamente que no se pueda hacer. Soluciones que a falta de ideas innovadoras podrían pasar por convertir el viaducto en un túnel.

La carretera se plantea para dar salida al tráfico de muchos pueblos de la zona Norte del Cinturón, algunos barrios de la capital y también al que genera la estación de esquí. Servirá además para evitar rodeos absurdos por tener una Circunvalación inconclusa. Los estudios calculan que en 2012, para cuando se prevé que esté finalizada la infraestructura, por el anillo pasarán 62.221 coches diarios en distintos tramos.

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