El chileno José Luis Navarrete se quedó impresionado al comprobar que entre Víznar y Alfacar hay unas tres mil personas enterradas clandestinamente, «más del doble que en la dictadura de Pinochet», exclamó. Es el autor de 'Tres pasos para el retorno', un documental sobre el proceso de búsqueda del cuerpo de García Lorca, «pero este trabajo va dirigido a todos los desaparecidos en ese lugar». El audiovisual fue presentado ayer en la sede de la Fundación Euroárabe y ha sido dirigido por Pepe Rovano.
Este trabajo no ha contado con la colaboración de la familia del poeta de Fuente Vaqueros, «aunque intentamos ponernos en contacto con ellos, pero dijeron que todo esto obedece al circo mediático», explicó Navarrete. La 'voz' de García Lorca aparece a través de las entrevistas con diversos artistas, «como Enrique Morente, Curro Albayzín y Juan Pinilla, entre otros». Francisco Vigueras, Francisco González, Francisco Galadí (hijo de uno de los asesinados con Lorca) y Nieves García, entre otros, suman sus testimonios al documental.
Las familias
«La oposición de los Lorca a que se exhumen los cadáveres y las trabas del Estado español dejan ver que en España es un problema la recuperación de la memoria histórica», señaló el autor chileno.
Una de las aportaciones de este documental a las muchas tesis sobre dónde se encuentra enterrado García Lorca, se ciñe a la divulgación del testimonio sonoro recogido por Gibson de Manuel 'El Comunista', quien afirmó ser el sepulturero del poeta y de los otros tres asesinados, el maestro de Pulianas y dos banderilleros. Este archivo sonoro pertenece al legado que Gibson donó al Patronato Provincial García Lorca. «Manuel 'El Comunista' defendió que Lorca y los otros tres están enterrados cerca del olivo, donde está el monolito en el parque de Alfacar», indicó José Luis Navarrete. «Hay muchas especulaciones sobre el lugar en el que está enterrado Lorca, pero la exhumación acabaría con ellas, y no queremos ningún circo mediático», insistió el chileno.
Una de las partes del documental discurre en Chile, porque «al consultar a los forenses Miguel Botella y José Antonio Lorente supe que tenían en la Universidad de Granada datos genéticos de los desaparecidos en Chile, y un pedazo de memoria de mi país se encuentra en Granada».
Navarrete opinó que dada la experiencia chilena, «el dolor y el sufrimiento de los hijos y nietos de las víctimas desaparece cuan do hay una tumba donde dejarles unas flores».
Navarrete indicó que las circunstancias de que el cuerpo de Federico García Lorca se encuentre en un espacio donde hay otros tres mil desaparecidos es «una virtud y un problema, porque la familia del poeta no quiere que sea exhumado el cuerpo, pero hay otras muchas familias que quieren darle una sepultura digna a sus seres queridos». «No hay un monolito con los nombres de los sepultados y ahí siguen enterrados en una cuneta como si fueran perros, junto a lo que hoy es una urbanización», añadió.
El autor chileno consideró que la aportación de 'Tres pasos para el retorno' a la cuestión lorquiana se encuentra en «la visión de un extranjero, la experiencia chilena en estas cuestiones de desaparecidos, el lugar del enterramiento y decir que las exhumaciones sirven para mitigar el dolor de las familias de las víctimas».