El Palacio de Carlos V instalará un ascensor y señales para ciegos

El 70% del monumento más visitado del país estará preparado para ser accesible a personas con minusvalías

JOSÉ R. VILLALBA| GRANADA
Rosario Torres saluda, acompañada de Villafranca y Benzal. / G. M./
Rosario Torres saluda, acompañada de Villafranca y Benzal. / G. M.

Manuel Atienza salió un día de su casa para celebrar con unos amigos... Tardó en regresar, no días, sino meses. Y cuando atravesó el quicio de la puerta lo hizo sentado en una silla de ruedas. Veinte años después ha comprendido que sus limitaciones físicas no tienen la culpa de que no pueda salir al campo a pasear en su silla de ruedas, acudir a muchos cines o visitar museos. La sociedad olvida en muchos casos adaptarse a esta población. La Alhambra ha apostado por ellos.

El arquitecto Enrique Rovira Beleta presentó ayer el estudio elaborado para mejorar la accesibilidad de la Alhambra. Un documento con decenas de medidas que permitirán hacer accesible el 70% del monumento a personas con algún tipo de minusvalía. O sin ella. La Torre de la Vela lo tendrá más complicado.

La directora del Patronato de la Alhambra y Generalife, Mar Villafranca, anunció la instalación de un ascensor en el Palacio de Carlos V que permitirá a las personas con movilidad reducida conocer este recinto en su totalidad. No será el primer monumento del país en instalar un montacargas. Rovira Beleta recuerda que la casa Pedrera de Gaudí, en Barcelona, un edificio de cinco plantas levantado en 1905 y declarado por la UNESCO patrimonio de la Humanidad, dispone de otro. «Ahora hay más gente que coge el ascensor, que los que optan por las escaleras», sentenció el arquitecto. De momento, la iniciativa para instalar este ascensor debe concretarse más. «Buscar el sitio más viable y las características del aparato para respetar la conservación de este espacio».

El ascensor será sólo una de las medidas que adoptará el Patronato de la Alhambra para 'humanizar' más el monumento más visitado del país que encabezará el ranking europeo de accesibilidad en este tipo de espacios. La Alhambra también dispondrá de una señalización adaptada a personas ciegas, con letreros en braille y el diseño de maquetas en relieve. «Son medidas muy sencillas, algunas pueden realizarse sin que cuesten un duro. Sólo es cuestión de ponerse a pensar en las necesidades de personas con movilidad reducida», explicó .

El informe propone la supresión de las barreras arquitectónicas, en las zonas donde es posible, y actuaciones de «arquitectura efímera» para conservar intacto el conjunto monumental pero mejorando la accesibilidad en el marco de la ley de Patrimonio.

Barandillas y rampas

La instalación de rampas para salvar escaleras, la creación de itinerarios alternativos, colocación de barandillas o actuaciones en el pavimento, son algunas medidas contempladas en este plan de accesibilidad.

La medida es resultado de un informe encargado por el Patronato de la Alhambra y Generalife y la Fundación La Caixa, entidad que ha aportado 89.000 euros, que pretende ser un estudio de viabilidad para la posterior elaboración de un plan de accesibilidad del monumento nazarí, el más visitado de España con más de dos millones de turistas anuales de todo el mundo.

Las primeras zonas del monumento donde se actuará serán los aseos, taquillas y aparcamientos. Áreas no sometidas al estricto protocolo de conservación del resto del enclave. La Alhambra es visitada cada día por 150 personas con algún tipo de minusvalía.

Según la consejera de Cultura, Rosario Torres, que se encargó de presentar el proyecto y al responsable del estudio, la pretensión es ir implantando estas medidas en el horizonte temporal que marca el plan director de la Alhambra (2007-2015), por lo que la idea es acometerlas de forma paulatina durante los próximos seis años.

El estudio cifra en algo más de 1,2 millones de euros la implantación de las medidas propuestas.

Además, el estudio propone la creación de la Unidad de Atención a Personas con Necesidades Especiales, donde el visitante con grandes discapacidades y las personas con movilidad o comunicación reducida, encontrarían un servicio de atención personalizado, y todo tipo de ayudas técnicas para facilitarles sus visitas al conjunto monumental.

Manuel Atienza, hoy responsable de la asociación de minusválidos físicos Aspaym, asistió ayer desde la primera fila de la cripta del Palacio de Carlos V a la presentación de este estudio para convertir la Alhambra en el monumento más accesible de todo el país y parte de Europa. «Esto es muy interesante y bueno para todos», sentenció desde su silla de ruedas.