«Los guitarristas de flamenco son muy, muy buenos»

El irlandés es hoy el cabeza de cartel del Tabaco blues de Vegas del Genil

JUAN JESÚS GARCÍA| GRANADA
Gary Moore en escena, un 'guitar hero' de los de antes. / IDEAL/
Gary Moore en escena, un 'guitar hero' de los de antes. / IDEAL

Héroe de la guitarra en toda regla, el irlandés Gary Moore es uno de los músicos de blues más populares del planeta. Su paso por Thin Lizzy le descubrió para el gran público aunque ya con 16 años había iniciado su actividad profesional con Skid Row, rentabilizando ese capital hasta la actualidad. Prototipo de músico independiente, ha sido amigo de múltiples encuentros con sus compañeros de generación para todo tipo de aventuras antes de ser abducido definitivamente por el entorno del blues. Gary Moore es el cabeza de cartel del Tabaco blues que hoy se celebra en Vegas del Genil. El cartel lo completan el cantante y banjista de Chicago Otis Taylor y los neoyorquinos The Funk of me.

-Empezando por el principio, ¿qué le llevó a iniciarse en la guitarra?

-Sencillamente me gustaba su sonido. Mi padre regentaba un salón de baile a donde me llevaba desde los cinco o seis años. Allí actuaban grandes orquestas con elegantes trajes y grandes secciones de vientos, y siempre había un guitarrista. Soñaba ya con tocar la guitarra, así que fue una verdadera necesidad personal aprender a hacerlo.

-En sus primeros discos especificaba que todo lo que se escuchaba estaba interpretado sólo con guitarra. ¿Había que dar explicaciones?

-(Risas). También lo hizo Brian May, era la época. Experimentando llegabas entonces a sitios sonoros inauditos, el valor pues estaba en hacerlo con una guitarra y no con sintetizadores ni teclados; eso había que explicarlo, ahora ya no hace falta.

-Su carrera ha oscilado entre el blues psicodélico, el rock y de nuevo el blues. ¿En la última década ha cerrado el círculo volviendo a sus inicios, fascinado por Peter Green?

-Más bien fascinado por el blues y por supuesto por Green, pero también por los reyes: Albert Collins, B.B. King, Albert King. El blues me permite sentirme cómodo con lo que estoy haciendo, me permite saber cuál es mi tempo, cuáles son las notas que quiero tocar o cuál es el riff que sienta bien a una canción. Siento fascinación por el blues, por su cultura, por lo que encierran sus letras, creo que es la música más grande de todos los tiempos, lo creo y lo práctico sobre el escenario.

-Pertenece a una generación que escribió las reglas del rock. ¿Piensa que en los 60-70 se hizo ya todo?

-Puede sonar arrogante, pero sí, lo pienso, no veo referencias de aquellos años en grupos de ahora que pudieran ser referentes dentro de dos décadas, no veo a unos nuevos Cream, a unos nuevos Floyd, por supuesto nada de BB King, Albert Collins etc... aunque debo reconocer que grupos como Muse me llaman la atención y han provocado que me compre su disco.

-En esta gira presenta su último trabajo, 'Bad for your baby'. ¡Véndamelo por favor!

-Básicamente es un disco que tiene canciones para los amantes del blues. Siempre me gusta incluir canciones tradicionales en mis discos. Y además tiene alguna canción lenta que es donde yo realmente puedo perderme con los solos y con mi guitarra.

-¿Qué queda de aquel Gary Moore experimental, impulsivo, feroz.?

-(Risas). Todos hemos sido jóvenes, ¿no? (risas). Creo que cuando empecé en el blues era distinto por mi bagaje previo, hacía un blues distinto y para un público diferente. Pero realmente aquel iracundo guitarrista de rock ha desaparecido hace muchos años y ahora sólo queda este guitarrista de blues que tiene al teléfono.

-¿Uno de sus temas se titula 'Spanish guitar'. ¿Se ve tocando con Paco de Lucía?

-Ese sí que es un monstruo. Me encantaría jugar con algo de flamenco, hacer algo de fusión, porque los guitarristas que más me han gustado siempre han sido los que se arriesgan a mezclar cosas y estilos para hacer cosas nuevas. Pero con el flamenco no me atrevo. ¡Es que esos tíos son muy, muy buenos.