Sierra Nevada es frágil al cambio

Los ecosistemas montañosos de este espacio natural se muestran débiles frente a la contaminación, la sobreexplotación y el calentamiento global

EFE| GRANADA
Parque Nacional de Sierra Nevada en Granada. / IDEAL/
Parque Nacional de Sierra Nevada en Granada. / IDEAL

El director del Espacio Natural de Sierra Nevada, Javier Sánchez, ha advertido de que este macizo montañoso contiene unos ecosistemas en su alta montaña «muy frágiles» ante los efectos del cambio global, entre los que se encuentran la contaminación, la sobreexplotación o el cambio climático.

Sánchez participó ayer en la inauguración de las jornadas 'El valor de los espacios protegidos de montaña en un escenario de cambio global' que se celebran hasta mañana viernes en Granada.

En estos encuentros participan científicos involucrados en investigaciones sobre el impacto del cambio global en los espacios protegidos de montaña, con el objetivo de minimizar los efectos que éste pueda tener sobre la biodiversidad y el aprovechamiento de los recursos naturales en estas zonas.

El experto ha apuntado también a los pastizales húmedos de alta montaña y a formaciones de robledal como los principales espacios del parque en los que actualmente desarrolla sus trabajos el Observatorio de Cambio Global de Sierra Nevada, y ha mencionado «la unión del trabajo científico y el de gestión» como elemento indispensable para el futuro de estos territorios naturales.

El citado observatorio se enmarca en el proyecto denominado Glochamore (Global Change in Mountain Regions) de la UNESCO, en el que participan un total de 28 reservas de la biosfera ubicadas en diferentes zonas montañosas de todos los continentes.

Sierra Nevada, la única reserva española que participa en este programa internacional, supone en este sentido un caso «pionero» en la identificación de cómo el cambio global puede afectar a determinados hábitats, según ha señalado la directora general de Sostenibilidad en la Red de Espacios Naturales, Rocío Espinosa, durante la inauguración de las jornadas.

«Las áreas protegidas en el siglo XXI, en el escenario del cambio global, deben modificar el paradigma que les dio su razón de ser en el pasado siglo», ha añadido Espinosa, quien ha requerido un «modelo alternativo» para estos espacios que incluya la presencia humana como parte «esencial».

Los resultados del Observatorio, que dispone de una «vocación permanente», se conocerán en un informe que verá la luz a finales de este año o principios del siguiente, y cuyas conclusiones podrán extrapolarse a otros espacios naturales», según Espinosa.

Sierra Nevada alberga unas 2.100 especies vegetales, una cuarta parte de las de la Península Ibérica, de las que ochenta son endémicas -únicas en el mundo- y acumula el mayor número de plantas amenazadas de la Península.