Un bigote de camuflaje

Un libro revela que Rachida Dati utilizó a José María Aznar para disimular ante Sarkozy que el padre de su hija es el fiscal de Qatar

FERNANDO ITURRIBARRÍA| CORRESPONSAL. PARÍS
La ministra urdió la estratagema durante meses. / AFP/
La ministra urdió la estratagema durante meses. / AFP

El padre de la hija de Rachida Dati tiene bigote. Pero no es José María Aznar, como se rumorea en el entorno de la ministra de Justicia francesa. El político español, por el contrario, habría servido de cortina de humo sobre la verdadera identidad del progenitor. Su acharlotado mostacho camufló el recortado bigotillo del fiscal general de Qatar. Una estratagema urdida por la propia madre de Zohra, nacida el pasado 2 de enero en París. Es la tesis de 'Belle Amie', biografía no autorizada recién publicada por los periodistas Michaël Darmon e Yves Derai.

Ali Bin Fetais Al Marri tiene 43 años, la misma edad que Dati, y es fiscal general de Qatar, país que aplica la sharia, la ley islámica, incompatible con los hijos extramatrimoniales. La ministra francesa participó en una conferencia regional en la capital catarí el pasado 28 de abril, recuerdan los autores, a quienes les cuadran los plazos con un parto por cesárea antes de salir de cuentas. Dati viajaba a Doha hasta tres veces al mes, generalmente los fines de semana, hasta que su avanzado estado de gestación le impidió tomar el avión. Entonces era el magistrado árabe el que volaba a París.

En un capítulo titulado 'En los nombres del padre', Darmon y Derai revelan que la ministra de Justicia aseguró al presidente francés, Nicolas Sarkozy, que estaba embarazada de Aznar. Según esta versión, también confió a varios consejeros del Elíseo «vivir una bonita historia» con el anterior inquilino de La Moncloa. «Enseñó SMS ardientes del español, relató escapadas en grandes hoteles, londinenses, preferentemente, donde los tortolitos se habrían reunido al abrigo de miradas indiscretas y de los 'paparazzis'», escriben.

Cena sí, flechazo no

El libro recuerda que Aznar compartió cena con Dati el 19 de diciembre de 2007 en el hotel Bristol, a dos pasos del Elíseo, con Sarkozy, Carla Bruni, Julio Iglesias y el primer ministro, François Fillon, entre otros comensales. «El flechazo entre esos dos temperamentos mediterráneos no habría escapado a los convidados», aventuran los autores, que subrayan el desmentido rotundo del político español a los rumores. «Según una fuente en la cúspide del Estado (francés), Aznar lo habría difundido para proteger a la ministra francesa de las amenazas de ETA a su familia», añaden.

En boca de un observador próximo a Sarkozy se pone una segunda hipótesis: «Aznar no ha renunciado a regresar a la política. Su electorado católico y tradicional no apreciaría que deje a su esposa para irse a vivir con una musulmana francesa de origen magrebí».

Hija de marroquí y argelina, Rachida Dati es el símbolo de la integración en un Gobierno que va a dejar para presentarse a las elecciones europeas de junio.