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Granada

catedrático de Literatura, ex rector y presidente de honor del Consejo de Administración de IDEAL

El viejo profesor, que tenía 86 años, falleció ayer por la tarde en su casa de Granada
03.02.09 - 13:04 -

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Fallece a los 86 años Antonio Gallego Morell
Gallego Morell.
Antonio Gallego Morell, catedrático de Literatura, ex rector y presidente de honor del Consejo de Administración de IDEAL, falleció ayer por la tarde en su domicilio de Granada a los 86 años de edad, a consecuencia de una larga enfermedad. Gallego Morell había sufrido en el año 2000 una hemiplejia que le dejó el cuerpo semiparalizado y redujo su movilidad, aunque no le hizo abandonar sus quehaceres y sus aficiones intelectuales. Era viudo de Matilde Roca Lozada –fallecida en 2001–, con la que tenía cuatro hijos: Antonio, Javier, Tilda y Miguel. La casa familiar se encuentra en la céntrica Plaza de Gracia. El entierro será esta tarde a las 5 en el cementerio de San José, donde anoche quedó instalado el velatorio.
Catedrático de Literatura, escritor y articulista, Gallego Morell era uno de esos personajes íntimamente ligados a la ciudad que le vio nacer. Aunque ya anciano aseguraba que el mayor error de su vida había sido apegarse en exceso a Granada, lo cierto es que su amor por ella le llevó a implicarse en muchas de sus instituciones fundamentales, desde la Universidad, de la que fue rector entre 1976 y 1984, hasta el Ayuntamiento –fue concejal–, la Alhambra o el Festival Internacional de Música y Danza.
En cierto modo, sus fuertes vínculos con Granada le vinieron dados: su padre, Antonio Gallego Burín, fue el alcalde más destacado de la posguerra en la ciudad, con dos mandatos, primero entre 1938 y 1940 y después desde 1941 hasta 1951. No obstante, él aseguraba que la política –por la que pasó esporádicamente, también con el anterior régimen– nunca llegó a convencerle. «Cuesta trabajo decir la verdad y que lo crea la gente, pero a mí siempre me ilusionó mucho más ser rector que alcalde, porque la Universidad me permitió tratar y conocer a personas que siendo alcalde nunca habría conseguido», aseguraba el catedrático en una reciente entrevista en IDEAL. En ella confesaba que, «egoísta y personalmente», prefería el aprendizaje intelectual de las conversaciones universitarias a los debates sobre limpieza y basuras propios del gobierno municipal.
Antonio Gallego Morell nació el 10 de enero de 1923 en la misma casa en la que nacieron su padre y su hermano Manuel:el número 20 de la calle Santa Ana, «al pie de la Torre de la Vela, con el sonido de las campanas de fondo», como él mismo recordaba en unas declaraciones en 1999. Quizá por eso la Plaza de Santa Ana era su rincón favorito, aquel en el que se concentraban los recuerdos felices de la infancia. «Siempre encuentro un momento para pasear por Santa Ana y descubrir su belleza», asegurabaentonces.
Hasta los 9 años estudió en el colegio municipal, junto a su hermano y los hijos del maestro. Entre los 9 y los 11 realizó los estudios preparatorios en el Instituto Ángel Ganivet, frente a los juzgados de la calle Cárcel Alta, muy cerca de su casa. Después ingresó en el Instituto Padre Suárez para cursar el Bachillerato y, pese a ser, según sus propias palabras, «un estudiante regular», se graduó en 1941 con Premio Extraordinario.
Vida universitaria
Continuó sus estudios en la Facultad de Letras de la Universidad de Granada, donde se licenció en Filosofía y Letras, sección de Filología Moderna, en 1945. Compaginó esta carrera con los estudios de Derecho, aunque no llegó a licenciarse.
En 1947 obtuvo el doctorado en la Universidad de Madrid y su tesis obtuvo el Premio Extraordinario. Entre 1947 y 1952 fue profesor ayudante, adjunto, encargado de curso y encargado de cátedra vacante en la Facultad de Letras de Granada, hasta obtener por oposición la cátedra de Literatura Española en 1953. El 13 de enero de 1988 pronunció su última clase de Literatura Hispanoamericana como catedrático y pasó a ser profesor emérito.
En la institución académica granadina ocupó numerosos cargos, hasta que en 1972 fue nombrado presidente de la comisión gestora de la Universidad de Málaga, campus hasta entonces dependiente de Granada, y ocupó el puesto hasta 1976.
En 1976 el Claustro granadino le eligió rector, cargo en el que fue confirmado por el Ministerio de Educación, y resultó reelegido en 1981. Recordaba con orgullo que fue «el primer y único rector de la democracia elegido por sufragio universal y directo»–. Antes de cesar en 1984, fue vicepresidente de la Conferencia de Rectores de Universidades Estatales españolas.
En el gobierno de la institución académica, su obsesión era acrecentar el prestigio de una entidad con más de cuatro siglos de historia, pero también reforzar sus vínculos con la sociedad de su entorno. Como él mismo aseguraba en su discurso de toma de posesión como decano de la Facultad de Letras, era capaz de «entender el lenguaje de los estudiantes de 1968».
Además de universitario, Gallego Morell formaba parte de varias academias:era miembro correspondiente de las de la Lengua –de la que recibió el Premio Rivadeneyra en 1953–, la de Historia y las Bellas Artes de San Fernando, la Academia das Sciencias de Lisboa, la Academia Norteamericana de la Lengua Española y la Hispanic Society of America de Nueva York. En la Academia de Bellas Artes de Granada ocupó el sillón número 11, que había pertenecido a su padre.
Escritor incansable
Su actividad literaria fue incesante y fecunda. Entre las decenas de ensayos y trabajos científicos que escribió, ocupan un lugar destacado las biografías de Pedro Soto de Rojas, Francisco y Juan de Trillo y Figueroa, Ángel Ganivet, Gerardo Diego y Antonio Gallego Burín, su padre. En 1955 recibió el premio Aedos de Biografía Castellana y en 1974, el Premio Nacional de Literatura en la modalidad de ensayo.
Era, además, un gran amante del artículo periodístico, y sus colaboraciones en revistas y periódicos, tanto locales como nacionales, se cuentan por centenares. Sus primeras columnas fueron publicadas en IDEAL en mayo de 1946, pero en su ciudad también colaboró con ‘Patria’, ‘Diario de Granada’ y ‘La Hoja del Lunes’. Su firma fue asidua en ‘ABC’ y ‘Ya’, y más esporádica en otros diarios de Madrid (‘Ya’, ‘El Alcázar’, ‘El País’ e ‘Informaciones’) y de Barcelona (‘La Vanguardia’ y ‘La Prensa’). En 2005 presentó su libro ‘Memoria viva’, una recopilación de sus últimos artículos en este periódico.
Granadino implicado
En diversas etapas de su vida, Gallego Morell participó en la gestión de algunas de las instituciones culturales más importantes de la ciudad. Así, fue director del Patronato de la Alhambra y el Generalife, vocal del Patronato de la Fundación Rodríguez-Acosta y de la Casa Museo Manuel de Falla, comisario del Festival Internacional de Música y Danza y director del Museo Casa de los Tiros.
También hizo incursiones en política. Entre 1962 y 1968 fue delegado provincial del Ministerio de Información y Turismo, una gestión que le valió en el año 2000 un homenaje de la Asociación de Directores de Hotel. Entre otras cosas, destacaban su labor para resucitar la entonces moribunda fiesta de la Cruz, impulsar la creación de Cetursa y propiciar la gestación del aeropuerto. También fue vicepresidente del Consejo de Administración de la Caja de Ahorros de Granada.
En 1989 Gallego Morell fue nombrado presidente del Consejo de Administración de Corporación de Medios de Andalucía, editora de IDEAL, cargo que ocupó hasta 2004, cuando pasó a ser presidente de honor.
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