Un libro descubre aspectos desconocidos de la Alhambra

Cuenta la historia gráfica del monumento desde sus orígenes hasta el año 1800

BRÍGIDA GALLEGO-COÍN| GRANADA
Un libro descubre aspectos desconocidos de la Alhambra

Pasando las páginas del libro 'Alhambra. Imágenes de ciudad y paisaje', editado por El Legado Andalusí con la colaboración del Patronato de la Alhambra se siente la profunda tristeza de la pérdida del paraíso perdido, por culpa de la destrucción que ha sufrido el paisaje idílico de Granada. Pero también se experimenta el alivio de que, al menos, haya libros que nos hablan de tanta belleza. Y agradecimiento a las personas que se esfuerzan para que estos libros sean posibles. Empezando por la portada, una acuarela de José de Hermosilla, 'Alhambra. Imágenes de ciudad y paisaje', es una verdadera joya que recoge más de 140 ilustraciones entre óleos, grabados y dibujos. Se trata de la historia gráfica de la Alhambra desde sus orígenes hasta el año 1800.

Su autor, el arquitecto Antonio Gámiz, es un granadino de la vega (Huétor Tájar, 1963), cuyo interés por la Alhambra se remonta a su niñez. «Aún recuerdo con emoción la primera vez que subí a la Torre de la Vela junto a mi madre».

Pintores, cartógrafos y arquitectos inmortalizaron la Alhambra y el paisaje de Granada, documentos muchos de ellos desperdigados por museos de todo el planeta y colecciones privadas, que Antonio Gámiz, profesor de Arquitectura en la Universidad de Sevilla ha recopilado en este volumen de más de 220 páginas que ya está a la venta en todas las librerías.

El mejor plano

Entre todas las imágenes reunidas en el libro, Gámiz destaca el plano atribuido a Diego de Siloé y/o Pedro Machuca de la 'Planta Grande' de la Alhambra, del año 1532, que se conserva en la Biblioteca del Palacio Real de Madrid. Está considerado por los especialistas como el mejor plano arquitectónico de la Europa de la época. En definitiva, todos los documentos tienen un gran valor artístico e histórico y «tratan de descifrar la magia cautivadora del monumento nazarí, además de explicar su evolución», dijo ayer el autor del libro, que ha trabajado durante más de seis años en esta obra, rastreando también los antecedentes territoriales de la ciudadela para rescatar planos cartográficos de geógrafos como Al-Idrisi (1154) o Abraham y Jafuda Cresques (1375), algunos de los cuales se custodian en la Biblioteca Nacional de Francia, en París.

La minuciosa recopilación que ha realizado el autor de esta iconografía, unida a la cuidadosa edición realizada por la Fundación El Legado Andalusí, convierten esta obra en una fuente insustituible de datos y de placer visual. Como dijo ayer Jerónimo Páez, director de la Fundación El Legado Andalusí, «no creo que exista un trabajo más minucioso y más riguroso sobre los temas que Antonio Gámiz desarrolla en relación con la Alhambra. Ha sido una labor de años de investigación laboriosa. El autor debe sentirse satisfecho por su aportación».

El volumen es el primero de los tres tomos que el autor tiene previsto publicar y que abordarán distintas fases históricas en la trayectoria urbanística de la ciudadela. La directora de la Alhambra, Mar Villafranca, destacó ayer la «calidad científica y la utilidad de este trabajo que viene a completar algunos aspectos aún desconocidos del monumento».

Gámiz incluye amplios textos y pies explicativos, que hablan de la historia y la madurez paisajística de cada uno de los lugares más emblemáticos de la Alhambra.