Es una etapa vital que si sabemos aprovechar nos puede dar grandes satisfacciones; libres del trabajo de cada día y de las preocupaciones que consigo acarrean los horarios, que ahora podemos acomodar a nuestros gustos. Recibimos la muy merecida pensión, con la que cubrimos nuestras necesidades y podemos dedicar el tiempo a practicar nuestras aficiones favoritas: paseos, juegos, lecturas Otro atractivo interesante son las actividades que nos proporciona el Imserso, que contribuyen al bienestar de los que nos encontramos en esta edad, con la organización de distintos tipos de viajes, vacaciones, circuitos culturales, turismo de naturaleza, balnearios, etc. donde convivimos con gran armonía. Por último hacer una advertencia a las nuevas generaciones. Ya que a este colectivo le tocó vivir años difíciles, la Guerra Civil y la posguerra, no deben vernos como personas inservibles, sino como gentes que lo dimos todo para que las generaciones siguientes puedan llevar una vida mejor que la que a nosotros nos tocó vivir.





