Literatos en el banquillo

Hoy se celebra el juicio en el que el profesor José Antonio Fortes pide 60.000 euros por considerar que el poeta García Montero lo injurió en un artículo que escribió contra él en 2006

A. C.

EL profesor titular del Departamento de Literatura de la Universidad de Granada, José Antonio Fortes, ha conseguido lo que en un principio pretendía: llevar a los tribunales a su colega de Departamento y reconocido poeta Luis García Montero. Aunque las desavenencias entre ambos viene desde largo, el desencadenante de esa situación que hará que el poeta se siente hoy en el banquillo, fue un artículo de éste en el diario 'El País' publicado en octubre de 2006 en el que llamaba, con nombres y apellidos, «perturbado» y «tonto inocente», entre otras muchas cosas, a José Antonio Fortes. La enemistad entre ambos profesores no es nueva y es conocida por todos los profesores de la Facultad de Filosofía y Letras. Dicha enemistad afloró con fuerza en octubre de 2006 a raíz de unos comentarios de Fortes en una reunión de los profesores de Departamento de Literatura para presentar un candidato al Premio García Lorca, y la posterior respuesta del poeta, que en una entrevista en IDEAL llamaba a su colega «tonto» (aunque sin citarlo) y en su columna semanal de 'El País' lo calificaba de «perturbado», ya con nombre y apellidos. En la citada reunión se habían propuesto para dicho premio a nombres como Brines, Blanca Varela, Benedetti y García Baena. En ese momento, según uno de los profesores presentes, Fortes dijo que aquella reunión era una especie de pantomima ya que el premio estaba dado de antemano e hizo alusión a un «apaño» entre Luis García Montero y su hermano Juan, actual concejal de Cultura del Ayuntamiento de Granada e impulsor del citado premio. «Ese premio sería mejor que se lo dieran a Pantoja o a Curro Albaicín», comentó José Antonio Fortes en plan irónico, lo que hizo enfadar el poeta. A dicha reunión asistieron varios miembros del Departamento, que confirmaron que hubo una «fuerte fricción» entre ellos, aunque esas mismas fuentes señalaban que no se trata de que hubiera malestar en el Departamento, sino que era «algo personal» que duraba ya muchos años y que ahora había salido en los 'papeles'. Discrepancias En la citada entrevista publicada en nuestro periódico, García Montero hacía alusión a esa discusión y terminaba diciendo que no aceptaba que en la Universidad de Granada hubiera «un profesor que diga que García Lorca es un fascista y que lo mataron los suyos, y eso es una vergüenza y una estafa a los alumnos, y lo digo porque sólo tengo la libertad de expresión para defenderme de un tonto». Y es que ya era conocida la teoría de Fortes de que a García Lorca habría que estudiarlo también desde la dimensión fascista de sus textos y como director de La Barraca. Para Fortes, Lorca en los años veinte y treinta «no es nada, respecto a los intelectuales de esa época que se dedican al ensayo, al pensamiento, a la prosa. A veces no sabe escribir, sólo hacer metáforas», decía también en una entrevista publicada en este periódico con motivo de la publicación de su libro 'Las escrituras de Francisco Ayala'. «Los textos de Lorca están creados a base de materiales (asuntos, dramas, tragedias, ideas, nociones, ideologismos, etc.) que en esos mismos años y más todavía después de la victoria en la guerra de clases de 1936-39, pasarán a organizarse como ideología fascista. Por eso considero a Lorca un escritor en fascismo», comentaba en esa entrevista. Disparates También es conocida su teoría de que desde los años 20 y 30 hay una «ideología dominante» y un «control por la cultura» que se inició con Ortega y Gasset y que en la contemporaneidad continúa con Pere Gimferrer, Justo Navarro o Muñoz Molina. Para Luis García Montero, su colega de Departamento «lleva años lanzando disparates sobre los alumnos y contra algunos de sus compañeros. No es raro que aparezcan por mi despacho alumnos compungidos para preguntarme con sigilo y vergüenza si es verdad que Federico García Lorca era un fascista». García Montero, en su duro artículo contra Fortes, decía de él que padece 'deliriums tremens'. «Ni la toma de postura de Ayala durante la Guerra Civil, ni sus años de exilio, ni su obra inmensa en favor de la libertad y en contra de la dictadura, evitan que el escritor centenario sea tratado como un pequeño burgués tramposo, cómplice objetivo de la represión», escribió el poeta. Y terminaba con unas frases demoledoras, pidiendo la intervención de la Universidad. «Durante años, en clase y por escrito, ha despreciado a mi padre, a mi mujer y a mis amigos. Supongo que todos seremos deleznables. Pero quizás sea hora de que la Universidad de Granada ponga a este perturbado en su sitio. Sólo así salvaremos, con prudencia y con firmeza, la libertad de expresión». 60.000 euros Al parecer, Luis García Montero aportará pruebas en el juicio de que José Antonio Fortes tiene un odio obsesivo hacia él. Según algunos ex alumnos, dicho profesor utiliza sus clases para «humillar» al poeta, del que piensa que consiguió su cátedra por sus «trapicheos literarios». Incluso, y esto tampoco es nuevo, lo ha acusado en público de haber sido uno de los causantes indirectos del suicidio del poeta Javier Egea. El juicio se celebrará hoy en el Juzgado de lo Penal 5 de Granada, del que es titular Miguel Ángel Torres. Según indicaron fuentes cercanas al caso, el profesor pide para García Montero una indemnización de 60.000 euros por injurias.