Aparece en el Torreón del Ferro de Guadix un refugio antiaéreo de la Guerra Civil

El recinto apareció tras un muro añadido en una de las últimas intervenciones en el monumento medieval La muralla accitana continuó cumpliendo su ancestral misión defensiva hasta la primera mitad del siglo XX

J. J. PÉREZ
DE SORPRESA EN SORPRESA. Hueco de entrada al refugio y, a la derecha, aspecto interior del espacio descubierto. /TORCUATO FANDILA/
DE SORPRESA EN SORPRESA. Hueco de entrada al refugio y, a la derecha, aspecto interior del espacio descubierto. /TORCUATO FANDILA

Las obras de rehabilitación del Torreón del Ferro de Guadix devuelven la luz al refugio antiaéreo utilizado durante la Guerra Civil. El descubrimiento pone de manifiesto que la estructura defensiva de la Edad Media accitana también sirvió de refugio para los accitanos de la primera mitad del siglo XX. El refugio ha aparecido tras un muro añadido en una de las últimas intervenciones en el monumento y con un capa de lodo de más de un metro de espesor. Las obras de restauración del Torreón del Ferro comienzan a desnudar la historia del monumento. El Torreón constituye hoy la principal referencia del recinto amurallado de la ciudad medieval. Su restauración pretende dejar a la vista la muralla medieval de la ciudad tal y como no se veía desde hace 500 años. Sin embargo, es difícil desprenderse de toda la historia y la más reciente también ha dejado su huella en él.

En el proceso de rehabilitación se ha comenzado, según comenta el arquitecto de la obra, Juan Carlos García de los Reyes, por la eliminación de añadidos posteriores y precisamente en esta tarea es cuando ha aparecido la entrada a un habitáculo que se relaciona, según los datos históricos y testimonios, con un refugio antiaéreo situado bajo el torreón.

Más de una duda

Su descubrimiento plantea varias incógnitas que para el equipo que trabaja aún no se han resuelto. La primera consiste en averiguar si el habitáculo fue creado expresamente como refugio antiaéreo o se aprovechó uno anterior. García de los Reyes no descarta ninguna de las dos hipótesis, aunque la segunda parece poco probable «porque este tipo de fortificaciones se construían macizas».

La segunda duda que se plantea es la relativa a su abandono. La gran cantidad de lodo encontrado en él hace dudar si la cantidad de tierra depositada en su interior se puso allí con la intención de clausurarlo o son lodos que proceden de inundaciones posteriores.

También se desconoce el futuro del habitáculo. De momento el equipo que trabaja en él lo ha puesto en conocimiento de Cultura que será la encargada de determinar este futuro en relación con el resto de la restauración. Ésta supondrá el el análisis urbano y la recuperación de los elementos que configuran el complejo arqueológico. Además del conocido Torreón del Ferro, también se intervendrá en otros dos torreones en la muralla que asciende hasta el Almorejo.

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