«No sé qué quiere la familia Lorca; yo soy poco partidario de reabrir heridas»

El líder de la oposición deja la «puerta abierta» a un pacto con el PSOE en el País Vasco «Nadie puede decir que el PP no hizo un esfuerzo por las infraestructuras de Granada»

QUICO CHIRINO
«No sé qué quiere la familia Lorca; yo soy poco partidario de reabrir heridas»

Sin corbatas ni grabadoras de por medio, es como si Mariano se desprendiera de Rajoy. Habla de las vacaciones, de la familia y fuma puros. Esa normalidad inevitable que humaniza a los políticos. Después vuelve Rajoy, el líder de la oposición, que hace pocos meses se afianzó en la presidencia de su partido tras superar un congreso que fue «de aquella manera», pasa página sin mayores estridencias. Empieza el curso político con dureza, con el 'usted sobra' en el que algunos han intuido la reedición del 'márchese, señor González'. Pero también con disposición al diálogo y al acuerdo.

-Ha dicho que el debate económico del miércoles fue «decepcionante». Si usted tuviera que convencer a un ciudadano de que desde el Gobierno se puede solucionar la crisis, ¿cómo lo haría?

-Primero le diría la verdad, que estamos en una situación económica que no es buena y que en los próximos meses puede seguir siendo mala, pero que España ya ha salido de crisis más fuertes que ésta. Por poner ejemplos, en 1982 con Boyer de ministro de Economía y en 1996 con Rodrigo Rato. Lo que pasa es que entonces se hizo un diagnóstico adecuado de la situación. Medidas que yo tomaría: contener el gasto público -un presupuesto que no subiera por encima del 2%-, lanzar un mensaje de confianza a las pequeñas y medianas empresas bajando el impuesto de sociedades al 20% y, en tercer lugar, ayudar mediante un aumento claro de deducciones en renta a quienes pagan intereses hipotecarios.

-¿La crisis también pasa por los políticos? Ha sido un alcalde de su partido, el de Motril, el que ha anunciado que bajará el sueldo un 4% a concejales y cargos de confianza. ¿El PP va a generalizar esta medida?

-Son medidas que tienen un alto valor simbólico. En los momentos en los que las cosas van mal los dirigentes políticos, que tienen una función pedagógica, tienen que dar ejemplo. Esas medidas sirven para generar confianza pero no llegan. Lo más importante es hacer una contención en el aumento del gasto público. Igual que se aprietan las familias y las empresas el cinturón debe de hacerlo la Administración.

-Pero, ¿el de Motril va a ser un caso excepcional?

-Hemos propuesto la congelación de los sueldos de diputados y senadores y hemos hecho una recomendación a nuestros representantes para que se congelen sus emolumentos. Lo que ha hecho el alcalde de Motril es ejemplar y es una pedagogía en la buena dirección.

-Los ayuntamientos también están notando la crisis. ¿Qué propone su partido en materia de financiación local?

-Voy a dar un dato que a lo mejor sorprende. En 1978, cuando no existían las comunidades autónomas, de cada cien pesetas, trece eran de los Ayuntamientos y 87 del Estado, lo que llamamos Madrid. Hoy, treinta años después, el Estado gasta veintidós, la Seguridad Social veintinueve, las autonomías 35 y los ayuntamientos siguen en doce o trece. Los ayuntamientos asumen muchas competencias que no están en ninguna ley pero que las tienen que asumir porque los vecinos no le protestan al ministro de Fomento o al de Hacienda. Volver a hablar de la financiación de las comunidades autónomas es competencia del Gobierno y nosotros entraremos en el debate pero lo menos que cabe exigir es que a la par se trate el tema de la financiación de las corporaciones locales.

-Hablando de convencer, ¿se habrá convencido Ibarretxe o habrá nuevos intentos?

-Si quiere que le dé mi opinión creo que no se ha convencido. Lo bueno sería que se convencieran muchas personas que dieron su apoyo al PNV. Lo que hace Ibarretxe es ir contra la Ley. Pero es que, además, la pretensión de Ibarretxe es inaceptable, porque pretende la liquidación de una idea de España y de una nación que tiene más de 500 años de historia. Ibarretxe dice que quiere que los vascos decidan, pero en realidad lo que quiere es que los españoles no podamos tomar decisiones sobre una parte muy importante de nuestro país que es el País Vasco.

-La decisión del Tribunal Constitucional, ¿cómo deja un escenario próximo de elecciones en el País Vasco?

-Es una decisión que a todos aquellos que queremos que se respete la Ley nos reconforta. ¿Qué puede pasar? Llevamos años haciendo una apuesta en el País Vasco por algo tan normal como recuperar la libertad, que es seguir apostando por la derrota de ETA, y, en segundo lugar, por la España constitucional, por la Constitución, que prevé también reformas de la misma y fija los procedimientos. Una apuesta por que en el País Vasco los gobernantes se dediquen a lo que se dedican los gobernantes de otros lugares, a intentar resolver los problemas de la gente.

-Y en ese nuevo escenario, ¿es posible un pacto PP-PSOE?

-Trabajamos para que haya una alternativa. Nosotros pactamos sobre programas. No vamos a llegar a un acuerdo con Ibarretxe con los planteamientos que está haciendo en estos momentos y espero que el PSOE tampoco lo haga. A partir de ahí se abren muchas posibilidades. Lo que la gente entiende es que la democracia supone alternancia y que la alternancia es buena.

-Por lo tanto, ¿la puerta está abierta al pacto con el PSOE?

-La puerta está abierta.

-Pero, ¿ve más posible un pacto PSOE-PNV que uno PSOE-PP?

-Eso depende fundamentalmente de la voluntad de todos. Yo estoy dispuesto a apoyar un gobierno que apueste por la derrota de ETA y no por la negociación; por la afirmación de la España constitucional y la igualdad de los españoles; y que trabaje para abordar la crisis económica. A partir de ahí, con la situación actual del PNV y vista la deriva de esa fuerza política, es muy difícil lograr un entendimiento.

Caso Mari Luz

-¿Qué le pidió el padre de Mari Luz?

-Hablé ayer -por el jueves- con él. El padre de Mari Luz estaba decepcionado por la sanción que el Consejo General del Poder Judicial le aplicó al juez. Me pidió que hiciéramos cuánto estuviera en nuestras manos para que esa decisión se modificara. Le dije que nosotros no podemos recurrir pero que si el fiscal lo hacía lo apoyaríamos y lo he apoyado públicamente. Espero que el fiscal tenga los argumentos suficientes para convencer al Tribunal Supremo de que las cosas se hicieron mal y que hay que cambiarlas en el futuro.

-¿Hubo corporativismo en la decisión?

-No lo sé. Por definición respeto las decisiones de los tribunales, me gusten o no. Pero por definición soy partidario de si algo no me gusta recurrirlo ante los tribunales.

-Buena noticia: PP y PSOE empiezan a entenderse en la configuración de los órganos judiciales...

-Yo hablé con el presidente en julio y le ofrecí unos acuerdos. Llegamos a un acuerdo en materia de terrorismo. Espero que se cumpla y hasta ahora nada tengo que decir ni qué reprochar. Llegamos a un acuerdo para renovar los órganos judiciales y también le pedí medios personales y materiales para la Justicia. En Andalucía se lo pedimos a la Junta, porque en el caso de Mari Luz, como en otros muchos, lo que ha fallado es la Administración. El Consejo General del Poder Judicial hablaba de que en España había 250.000 sentencias de lo Penal sin ejecutar, que es una cifra impropia de una democracia, que atenta contra la lógica y la razón y que genera mucha inseguridad en un país.

La tumba de Lorca

-Se ha presentado una reclamación en la Audiencia Nacional para que abran la fosa donde se supone que está enterrado Federico García Lorca, ¿es partidario?

-Soy muy poco partidario de reabrir heridas del pasado. Uno de los grandes logros de la Constitución del 78 no es su texto, que también, es el espíritu. Era el espíritu de mirar hacia el futuro y olvidarnos de 200 años de problemas en España. Ningún presidente del Gobierno, y los hubo de todos los colores, abrió este debate. Me parece peligroso y arriesgado.

-Pero, ¿entiende la reclamación de los familiares de las víctimas que se suponen están enterradas junto al poeta?

-No sé si la familia de García Lorca quiere que se haga. Es un tema lo suficientemente delicado para que me quede donde he dicho.

El Milenio

-Sobre Granada, ¿qué va a hacer el PP para que se fijen iniciativas sobre el Milenario y se marque un calendario?.

-No hay que inventar mucho: un consorcio formado por el Ayuntamiento, la Junta y el Gobierno de España. Hay que preparar un buen plan de infraestructuras y de actividades y puede ser una gran oportunidad. Lo hizo Barcelona con los Juegos Olímpicos y algo de eso se está haciendo en Cádiz con el Bicentenario. Son eventos muy importantes para promocionar una ciudad. Me gustaría que fuera algo 'apartidista' y que las administraciones entraran en este asunto y lo hicieran rápidamente.

-Si le pregunto si las infraestructuras granadinas están retrasadas se lo pongo como las carambolas al Rey...

-(Sonríe) Los hechos objetivos excusan hacer juicios de valor.

-Por eso le pido algo de autocrítica, ¿qué parte de responsabilidad ha tenido cada partido?

-Siempre se pueden hacer las cosas mejor pero nadie puede decir que no hicimos un esfuerzo y que se plasmó en infraestructuras concretas. Pero ya han pasado 4,5 años que abandonamos el Gobierno. No entiendo lo que pasa con la Autovía del Mediterráneo, porque existe desde Algeciras hasta Bou. Es un tema de sentido común, no es de política. No entiendo lo que ha pasado con el AVE. Yo comprendo que es difícil, pero tengo una extraña sensación. Antes de las elecciones la ministra de Fomento parecía muy interesada pero ha pasado mucho tiempo y nadie en el Ayuntamiento ha vuelto a tener noticias.

-Su partido en Granada piensa que algo tiene que ver que la ministra Magdalena Álvarez sea malagueña...

-Me costaría mucho pensar que ese tipo de factores pudieran influir. La ministra es de España. Las comunicaciones con Granada son buenas para todos.

El Congreso en Granada

-Una para que quede bien, ¿su candidato en el congreso provincial es Sebastián Pérez?

-No sé si debo de tener candidato. Me parece un extraordinario dirigente político. Lo primero que he hecho al sentarme con el alcalde ha sido dar las gracias por el esfuerzo en Granada. Hemos empatado en las elecciones autonómicas y subido en las Generales, ojalá hubiéramos subido igual en toda España. Y también he dado las gracias al partido en Granada por haberme apoyado en el último Congreso Nacional.

quicochirino@ideal.es