«Vino buscando pan para su familia y ahora regresará a Marruecos muerto»

Un obrero marroquí fallece al caer sin arnés del tejado de un invernadero a siete metros por el fuerte viento La víctima tenía mujer y cuatro hijos, que iban a poder venir pronto a España

M. NAVARRETE
«Vino buscando pan para su familia y ahora regresará a Marruecos muerto»

Lahsam E. B., un trabajador marroquí de 34 años, murió ayer al caer accidentalmente desde unos siete metros de altura cuando trabajaba en la construcción de un invernadero en Albuñol. No llevaba puesto el arnés que le podría haber salvado la vida.

El accidente laboral -el noveno con víctimas mortales este año en Granada- se produjo poco después de las once de la mañana en un invernadero multitúnel en construcción, destinado a vivero y ubicado en la pedanía de Los Castillas, junto a la carretera comarcal de Albuñol, a unos dos kilómetros del municipio.

La víctima soldaba chapas en uno de los arcos de la estructura que ya estaba armada cuando cayó desde lo alto del invernadero e impactó brutalmente sobre un 'torillo' -la máquina elevadora que tienen en las obras- lo que le provocó la muerte casi instantánea, según informaron fuentes de la Guardia Civil y de la Policía Local de Albuñol, que acudieron al lugar del suceso. «Ni siquiera dejó sangre en el suelo, sólo tenía un pequeño corte en el brazo», apuntaron los agentes.

Un golpe de viento -que ayer soplaba con fuerza en la Costa- pudo provocar la caída del obrero, que trabajaba en la construcción de este invernadero propiedad de un vecino de Albuñol pero ejecutada por una contrata de una empresa de El Ejido (Almería). Según informaron fuentes de la investigación, en el momento del accidente trabajaban junto a la víctima otros cinco inmigrantes, que prestaron declaración ante la Guardia Civil, que trata de esclarecer los hechos.

No coge el móvil

La Guardia Civil puso además el accidente en conocimiento de la Inspección de Trabajo que será la encargada de determinar si el trabajador, que tenía permiso de residencia y su situación regular en el país, estaba contratado legalmente por la empresa constructora.

El propietario del invernadero, Marcos García, se mostraba ayer destrozado por la muerte del trabajador en su obra. «Yo no tengo ni idea de si los tenían contratados. Encargué la obra a la empresa de El Ejido, le dejé la llave y yo no iba allí para nada porque estoy todo el día trabajando en mi carpintería. Llevo todo el día llamando al de la empresa y no me coge el teléfono», explicaba preocupado a IDEAL.

El alcalde de Albuñol, José Sánchez, llegó de los primeros al lugar del suceso y aseguró haber visto los arneses en el suelo, sin usar. «Que investiguen y si faltaban medidas de seguridad o los tenían sin contrato que caiga sobre ellos todo el peso de la ley», declaraba.

Los sindicatos también indicaron a este periódico que aún tenían que recabar datos para poder determinar si en la obra se daban circunstancias denunciables.

Lahsam, que llevaba seis años residiendo de forma legal en España, tenía mujer y cuatro hijos pequeños en Marruecos, según relató a este periódico el cuñado de la víctima, que llegó hasta el lugar del accidente acompañado por varios amigos residentes en El Ejido, localidad donde vivía Lahsam, y de Berja.

«Tenía su situación legal y estaban a punto de darle la reagrupación familiar. Después de seis años siempre trabajando en los invernaderos de El Ejido ya se iban a venir a vivir con él su mujer y sus cuatro hijos», lamentaba el cuñado de Lahsam, que en el lugar del accidente meneaba la cabeza apesadumbrado y se derrumbaba al pensar cómo se lo iba a decir a su hermana. «Vino buscando pan para su familia y ahora llegará a Marruecos muerto, qué lastima», lamentaba.

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