'Luisa', la jabalina valiente

Un vecino de Polícar adopta como 'perro pastor' a una jabata huérfana

J. J. PÉREZ
'Luisa' se ha integrado al grupo como un miembro más y desarrolla habilidades pastoriles. TORCUATO FANDILA/
'Luisa' se ha integrado al grupo como un miembro más y desarrolla habilidades pastoriles. TORCUATO FANDILA

LUISA es una cochina jabalí muy inteligente y según su padre adoptivo, Antonio Olvera, muy cariñosa. Antonio encontró a su actual mascota cerca de su pueblo, Polícar, famoso por sus vinos. Luisa estaba junto a un hermano que murió al día siguiente del encuentro. Le puso por nombre Luisa y en un par de meses se ha ganado un sitio en la vida de la familia Olvera.

Antonio pastorea con sus cabras por los campos cercanos a su pueblo. La cada vez más escasa imagen del pastor con sus cabras y sus perros se completan en este caso con la presencia de Luisa. Luisa ha aprendido el mismo oficio que los perros pastores, «oink, oink, oink» corretea junto al rebaño y corre de allá para acá. Su salvador asegura que «nunca se ha visto una cosa igual», refiriéndose a las cualidades de Luisa como 'jabalina pastora' al igual que su primo cinematográfico, Babe. Sin salir de su asombro por lo rápido que Luisa aprende habilidades pastoriles, Antonio celebra su carácter zalamero, presto a dar y recibir cariño. La jabalina busca acomodo a sus pies, espera a que el pastor le acaricie el lomo o la panza con un bastón y cuándo éste lo hace entorna los ojos en gesto de satisfacción como si visitase el séptimo cielo porcino.

El sol tuesta el campo de Polícar a los pies de Sierra Nevada, el calor aprieta y Luisa busca el agua con la que refrescarse. A veces, buscando el agua, se despista del rebaño y Antonio la deja hacer en un juego que se establece entre el pastor y la jabalina. Cuando regresa, el pastor dice que el animal le reprecha con gruñidos el que la haya dejado marchar.