Una sentencia firme acaba con los nichos y los panteones a perpetuidad

El fallo del Tribunal Superior Justicia de Andalucía da la razón al Ayuntamiento, que en 2001 empezó a desocupar las tumbas que habían cumplido 99 años En las próximas dos décadas se verán afectadas 55.000 unidades de enterramiento del cementerio de San José y los familiares tendrán que retirarlas o pagar de nuevo

QUICO CHIRINO
Una sentencia firme acaba con los nichos y los panteones a perpetuidad

Todo empezó hace siete años. En 2001 el Ayuntamiento -gobernado por José Moratalla (PSOE)- decidió retirar las tumbas del cementerio de San José que habían cumplido 99 años. La críticas no se hicieron esperar. El PP se abstuvo en la votación y las reclamaciones de los ciudadanos llegaron en cascada. Algunos no se quedaron en la simple queja y se fueron a los tribunales. Se presentaron una docena de recursos.

El acuerdo municipal se adoptó el 26 de junio. El primer lote afectó a 180 tumbas de los patios primero y segundo del cementerio de San José, donde se encuentran los panteones más antiguos, algunos de ellos bellísimos monumentos de arte fúnebre que han convertido el camposanto en un itinerario turístico. Los familiares tenían un mes para exhumar los restos o pagar de nuevo. Cantidades que rondan los 12.000 euros.

Los recursos siguieron adelante y el Ayuntamiento también. Cada año publica una lista con las tumbas que han cumplido el siglo. Un edicto del mes de febrero daba cuenta de las que caducaron en 2007: tres panteones del patio primero y segundo, una fosa especial y 24 unidades de enterramiento. Además, el mismo día se daba cuenta del vencimiento en 2006 de 306 nichos de párvulos. En el caso de los panteones las familias tienen un mes para renovar la concesión. En los nichos disponen de 15 días para desocuparlos. Lo restos acabarán en un columbario.

Esta dinámica se convertirá en norma. El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) emitió en junio la primera sentencia firme de uno de los recursos que se presentaron en 2001. La familia de un «personaje ilustre de la ciudad» -así se expone en el recurso- pedía que se anulara el acuerdo del Ayuntamiento y le devolvieran los 13.052 euros que tuvieron que pagar para evitar mantener su panteón del patio primero. A su favor esgrimían un título de propiedad que consiguieron en 1877 a cambio de 500 pesetas. Sin embargo, el tribunal entiende que la «propiedad» o «perpetuidad» con la que se otorgaban estos títulos tiene, en todo caso, un límite máximo temporal de 99 años.

La consecuencia de esta sentencia está servida: se acabaron los nichos y las tumbas de por vida. Las concesiones serán limitadas, como ya se vienen aplicando en los últimos años. Y sobre todo un segundo efecto: todas las unidades de enterramiento antiguas se irán desocupando conforme cumplan los 99 años. Algunas podrán permanecer a cambio de dinero.

Esta situación tiene un efecto positivo: que el cementerio no se quedará pequeño a medio plazo. La estimación es que en los próximos 15 o 20 años se vean afectadas por esta nueva norma unas 55.000 unidades de enterramiento entre tumbas, bóvedas, panteones y nichos.

quicochirino@ideal.es