El 80% de los accidentes en vías urbanas se da en las rotondas porque no se sabe conducir por ellas

La Guardia Civil de Tráfico achaca la gran cantidad de golpes en estos accesos al desconocimiento de las normas Los principales problemas surgen cuando los conductores que acceden a las mismas cambian de carril en diagonal

ANTONIO MANSILLA

Ocho de cada diez accidentes de tráfico que se producen los accesos de poblaciones en las carreteras y sobre todo autovías a su paso por Granada y provincia, tienen lugar en las rotondas o en las inmediaciones de las mismas.

Las rotondas han sido consideradas por los ayuntamientos y otras administraciones públicas como los elementos más útiles para organizar el tráfico en plazas y accesos. Han venido a sustituir en muchos casos a los semáforos y hasta ahora son consideradas más eficientes que estos para regular la circulación. Los términos municipales con polígonos industriales han visto en estos elementos la solución a muchos de sus cruces.

Según fuentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil de Granada, en los cruces de vías que venían siendo regulados por semáforos u otras señales verticales y horizontales, se ha reducido el número de accidentes de circulación en más de la mitad, con la suplantación de rotondas por semáforos, que en muchas ocasiones los conductores se los saltaban en rojo por el exceso de velocidad, fundamentalmente, y provocaban siniestros mortales.

Según el oficial en jefe-responsable de los equipos de atestados de la Guardia Civil de Tráfico de la Comandancia de Granada, aún se siguen produciendo demasiados accidentes de circulación en las rotondas, principalmente por el desconocimiento de las normas que regulan el paso por éstas instalaciones. Para la Guardia Civil de Granada con las rotondas se ha ganado en dinamicidad por la reducción de los tiempos de espera al entrar con precaución y ceder el paso a otros vehículos. Igualmente se han reducido el número de señales y el mantenimiento de los equipos semafóricos, que también se averiaban, y causaban problemas.

Esta normativa desconocida para un gran número de conductores, está centrada en la necesidad de saber que en las glorietas, los vehículos que se hallen dentro de la vía tendrán preferencia de paso sobre los que pretendan acceder a ella.

Preferencia a la derecha

La mayoría de los siniestros, muchos de ellos con sólo daños materiales, se producen al no tener claro los conductores que siempre y en todo caso tiene preferencia el conductor que va circulando por el carril más próximo a la derecha. El problema surge cuando alguien cambia de carril al acceder a la rotonda porque piensa que tiene preferencia.

Este es el principal problema que provoca siniestros de forma reiterada, ya que muchos conductores no comprenden que si no pueden pasarse de carril, debe de dar otra vuelta a la rotonda y nunca cruzarse, pues no tienen preferencia.

Es decir, nunca se debe de circular por una rotonda cortando la trayectoria en diagonal. También argumentan los agentes que en las rotondas no se puede detener un vehículo. Asimismo, antes de abandonarlas es necesario indicarlo con el intermitente.