La furgoneta empleada en el atentado de Legutiano fue robada en Francia

La fabricación y montaje de la bomba habría sido realizada en el país vecino, antes de ser entregada al 'comando Vizcaya' para que sus miembros llevaran a cabo el ataque terrorista

VASCO PRESS |BILBAO
La casa cuartel de la Guardia Civil de Legutiano quedó totalmente destrozada. /EFE/
La casa cuartel de la Guardia Civil de Legutiano quedó totalmente destrozada. /EFE

La furgoneta Citroen Berlingo utilizada ayer como coche bomba en el atentado de ETA contra el cuartel de Legutiano (Álava), que costó la vida al guardia civil Juan Manuel Piñuel Villalón, fue robada el pasado 16 de abril en el país vecino, según fuentes de la investigación.

Cómo es práctica habitual en los robos de coches en Francia, los etarras aprovecharon un descuido para apoderarse del vehículo con las llaves puestas en una localidad de Limoges, en el Departamento de Haute Vienne. La furgoneta se encontraba en un taller, cuyo responsable la aparcó en la calle mientras el trabajaba en otro coche.

Las llaves del vehículo, halladas dentro del Peugeot 306 empleado por los etarras en su huida, estaban enganchadas a un llavero con publicidad de una caja de ahorros, lo que permitió averiguar su procedencia. El propietario del vehículo reconoció anoche su llavero ante la Guardia Civil.

La localización del origen del vehículo lleva a los responsables de la lucha antiterrorista a sospechar que la fabricación y montaje de la bomba fue realizada por miembros de ETA en territorio francés. Una vez preparado el coche bomba fue entregado al 'comando Vizcaya' para que sus miembros llevaran a cabo el atentado.

Preparación similar al atentado de Logroño

Este modo de operar fue observado en septiembre del pasado año en el atentado fallido con otro coche bomba que se registró en Logroño. El vehículo cargado de explosivos fue colocado el día 9 delante de la delegación del Ministerio de Defensa, pero no llegó a estallar, lo que hizo posible que la policía lo desactivara.

La colocación de ese coche bomba se atribuyó a miembros del 'comando Vizcaya', aunque fue fabricado en Francia ya que se encontraron en él las huellas de Aitzol Iriondo, 'Gurbitz', uno de los lugartenientes del jefe de los comandos de ETA Garikoitz Azpiazu, 'Txeroki'.

Estos datos hacen sospechar que la banda terrorista haya podido recomponer la estructura que se dedicaba a preparar ese tipo de artefactos y que fue desmantelada el 1 de septiembre del pasado año en Cahors. Entre los detenidos se encontraba Luis Ignacio Iruretagoyena, 'Suni', un veterano miembro de ETA considerado el máximo experto de la banda terrorista.

ETA reorganiza su estructura

A esa célula se le atribuyen la fabricación de la furgoneta bomba que estalló en la T-4 del 30 de diciembre de 2006 y la también furgoneta bomba con la que ETA pretendía atentar en la zona turística de Marina D'or, en Castellón, en agosto del pasado año. En Cahors la policía francesa se incautó, además, de 400 kilos de explosivo.

La desarticulación de esa fábrica de bombas tuvo importantes efectos en el funcionamiento de la banda terrorista ya que en los meses siguientes disminuyó la cantidad de explosivos que tenían los comandos a su disposición y, además, los artefactos mostraron deficiencias técnicas. El coche bomba de Logroño, por ejemplo, no estalló por problemas del material utilizado, al igual que las dos bombas trampa colocadas contra la Ertzaintza ante el palacio de Justicia de Getxo.