ETA asesina a un guardia civil al destrozar sin previo aviso la casa cuartel alavesa de Legutiano

El guardia civil fallecido en el ataque terrorista era natural de Melilla, tenía 41 años, estaba casado y con un hijo

REDACCIÓNMADRID
En la imagen, el guardia civil fallecido en el cuartel de Legutiano, Juan Manuel Piñuel Villalón. /REDACCIÓN/
En la imagen, el guardia civil fallecido en el cuartel de Legutiano, Juan Manuel Piñuel Villalón. /REDACCIÓN

ETA ha vuelto a atentar sin previo aviso. Un coche bomba contra la casa cuartel de la localidad alavesa de Legutiano ha estallado esta madrugada y ha matado a un guardia civil y herido a otros cuatro -dos hombres y dos mujeres, que están ya fuera de peligro-. La nueva víctima de la banda es Juan Manuel Piñuel Villalón, un agente de 41 años natural de Melilla, casado y con un hijo.

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha afirmado en Vitoria que ETA ha fracasado en su intención de provocar "una masacre", ya que usó "una cantidad sustantiva" de explosivo para atentar de una forma "especialmente dolorosa y malvada" contra un cuartel en el que estaban durmiendo un total de 29 personas, entre ellos cinco niños -alguno de meses- y una joven de 18 años.

Tras apuntar que el Critroën Berlingo que ha estallado ante la casa-cuartel contenía "una carga importante" de explosivo, ha explicado que el modus operandi era el utilizado contra la casa cuartel de Durango el pasado verano. Rubalcaba ha señalado que se trata de el tercer atentado cometido contra una casa-cuartel después de la ruptura del alto el fuego y que Juan Manuel Piñuel es el tercer guardia civil que pierde de la vida en manos de la banda.

Un 'modus operandi' habitual

Alfredo Pérez Rubalcaba ha relatado que el atentado se produjo alrededor de las tres de la madrugada en la casa cuartel de Legutiano "tras aproximarse dos vehículos por la N-240". Los terroristas dejaron una furgoneta aparcada al lado de la carretera, justo enfrente del acuartelamiento, que ha sufrido importantes daños materiales debido a la potencia del artefacto.

La persona que conducía la Citroën Berlingo se subió al segundo vehículo y los activistas de ETA huyeron. "Inmediatamente después se produjo la explosión. Es un 'modus operandi' semejante al que tuvo lugar en el atentado contra la casa cuartel de Durango de hace algunos meses", ha añadido. Tras la acción terrorista, se trabajó en el rescate de la víctimas y ha dicho que, en el caso de alguno de los heridos, ha sido "costoso porque estaba semienterrado".

Las FSE y la Ertzaintza, de forma coordinada, establecieron un dispositivo, después del atentado, "para buscar a los terroristas" y, una hora más tarde, la Policía autonómica localizó un Peugeot 306, matrícula BI-2122-BY, en la zona del Alto de Urkiola, que había sido utilizado por los terroristas para darse a la fuga.

El turismo, sustraído en el mes de abril en la localidad vizcaína de Berango, estaba provisto de un dispositivo incendiario "que no ha funcionado o ha funcionado mal, con lo cual el vehículo se ha recuperado y, en este momento, está siendo objeto de investigación por parte de la Guardia Civil".

Casado y con un hijo

El guardia civil fallecido era Juan Manuel Piñuel Villalón, nacido el 20 de enero de 1967 en Melilla, estaba casado y tenía un hijo. Piñuel llevaba dos meses destinado en la localidad alavesa, adonde se había desplazado desde su domicilio, en Málaga, para conseguir la preferencia que le permitiera volver a su lugar de origen.

La explosión de esta madrugada sorprendió al agente cuando estaba alertando por teléfono al Centro Operativo de Seguridad (COS) de Vitoria de la presencia de una furgoneta sospechosa junto a la casa cuartel. En el momento de la explosión, a las 2.58 horas, Piñuel estaba hablando con el COS para que comprobaran la matrícula del vehículo.

Los heridos evolucionan favorablemente

La buena noticia del día es que los cuatro agentes heridos se encuentran ya fuera de peligro: tres permanecen en los hospitales de Santiago y Txagorritxu, en Vitoria, mientras que la cuarta persona ha sido ya dada de alta. El ministro ha recordado que los médicos les han tranquilizado sobre su estado físico, "están bien de estado de ánimo y fuertes" pero "hay que ser prudentes".

Tras mostrarles su solidaridad a ellos y a sus familiares ha expresado también su apoyo a quienes hoy "han visto su hogar atacado, los guardias civiles y sus familias que vivían en Legutiano y, más en general, con la Guardia Civil, que ha sufrido el tercer atentado en una casa cuartel, después de la ruptura por parte de ETA del alto el fuego", apuntó.

El presidente del Gobierno, que ha suspendido su viaje a Brasil previsto para esta noche, se desplazará esta tarde a Vitoria sobre las seis de la tarde y se reunirá con los familiares de Piñuel.

El 'comando Vizcaya' podría ser el responsable

Los expertos antiterroristas atribuyen al 'comando Vizcaya', el más activo desde el fin de la tregua en diciembre de 2006, la autoría del atentado en el que ETA podría haber utilizado cerca de 300 kilos de explosivos, según apuntan las estimaciones iniciales. Es la principal hipótesis con la que trabajan los investigadores tras analizar la forma de actuar de los terroristas y la ruta seguida en su huida.

ETA cuenta en el País Vasco con "una infraestructura que preocupa y que va a costar desmantelar", conformada por un grupo "potente de legales (no fichados por la policía), que sirve de base a los liberados (a sueldo de ETA)", según ha dicho hoy el consejero vasco de Interior, Javier Balza, quien considera que los terroristas pudieran ser los mismos que atentaron contra los cuarteles de la Guardia Civil de Durango (Vizcaya) y de Calahorra (La Rioja).

El consejero ha precisado que "más que hablar de un comando numeroso, distinguiría entre lo que es una infraestructura potente de legales", que da cobertura a "un menor número de liberados". Según el consejero, "la infraestructura que sirve de base a los liberados que pueden estar actuando es potente y les permite cometer una serie de atentados numerosos".

Desde que comenzó el año ETA ha perpetrado trece atentados terroristas, de los cuales en siete, como el de hoy, no ha avisado y en el resto sí lo hizo, aunque en uno de ellos el aviso llegó tarde.