Las fuerzas políticas recuperan la unidad frente al terrorismo tras el último asesinato de ETA en Álava

El funeral se celebrará a las 10.30 horas en la Catedral Nueva de Vitoria y asistirán los Príncipes de Asturias y representantes políticos de todos los ámbitos

REDACCIÓN |MADRID
Varios oficiales de la Guardia Civil portan el féretro de su compañero fallecido. /AP/
Varios oficiales de la Guardia Civil portan el féretro de su compañero fallecido. /AP

ETA ha vuelto a atentar sin previo aviso. Un coche bomba contra la casa cuartel de la localidad alavesa de Legutiano ha estallado esta madrugada y ha matado a un guardia civil y herido a otros cuatro. La nueva víctima es Juan Manuel Piñuel Villalón. La capilla ardiente con sus restos mortales ha reunido a toda la clase política española tras la condena unánime que tuvo lugar por la mañana en el Congreso.

La noticia de una explosión con coche bomba contra la casa cuartel de la localidad alavesa ha despertado a los dirigentes de los partidos políticos que, como acto principal de su agenda del día, tenían la sesión del control en el Parlamento, donde han dejado de lado los temas previstos para lanzar un mensaje a ETA: La democracia vencerá a la barbarie.

Una declaración conjunta en la que todos los partidos se han comprometido a "responder con unidad y firmeza" a ETA y a "combatir con coraje y fortaleza democrática" a la banda hasta "derrotarla definitivamente a través de la fuerza exclusiva del Estado de Derecho".

Cruz del mérito de la Guardia Civil

A media tarde, el féretro del guardia civil Juan Manuel Piñuel entraba a hombros en la capilla instalada en la Subdelegación del Gobierno en Álava. El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, y distintas autoridades como el lehendakari, Juan José Ibarretxe, han visitado la capilla ardiente y han trasladado, personalmente, sus condolencias a la familia.

El presidente del Gobierno, que ha llegado acompañado del presidente del Senado, Javier Rojo, ha impuesto la cruz de oro al mérito de la Guardia Civil al agente asesinado. Zapatero ha coincidido en la capilla ardiente con el lehendakari y con el consejero de Interior del Gobierno Vasco, Javier Balza que han aunado sus voces en contra del terrorismo. El asesinato ha forzado otros encuentros como el de Rajoy y la presidenta del PP vasco, María San Gil.

El féretro, cubierto con la bandera de España y el tricornio y custodiado con un crucifijo y el pendón de la guardia civil, las banderas de Álava, Euskadi y España y varias coronas de flores, permanecerá allí hasta mañana por la mañana, cuando será trasladado a la Catedral Nueva de Vitoria, donde se celebrará el funeral a las 10.30 horas, 36 horas después de que ETA intentase la masacre. Al funeral asistirán los Príncipes de Asturias, la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

ETA buscaba una masacre

La banda ha intentado de nuevo una masacre en un cuartel de la Guardia Civil. Una Citroen Berlingo, con "una cantidad sustantiva" de explosivo, instalada junto al muro del edificio ha hecho explosión a las 03:00 horas cuando una treintena de personas dormían. Piñuel hacía guardia en la garita cuando vio un vehículo sospechoso y llamaba para comprobar la matrícula. El vehículo fue sustraído en abril.

Cuatro personas resultaron heridas pero, a medida que ha ido trascurriendo el día, todos han quedado fuera de peligro. Uno ha sido dado de alta, mientras los otros tres permanecen ingresados en distintos hospitales de Vitoria.

El atentado, el cuarto contra una casa cuartel desde el fin de la tregua, podría haberlo llevado a cabo el 'comando Vizcaya', el más activo desde el atentado de la T-4, en diciembre de 2006.

Los investigadores analizan la forma de actuar de los terroristas y la ruta seguida en su huida, así como la cantidad de explosivo utilizado.