Roger Waters: El prisma con el que se mira

La autora de la crónica del concierto del ex Pink Floyd responde a los usuarios de Ideal.es que han debatido con vehemencia

ÁNGELES PEÑALVER |GRANADA
Roger Waters: El prisma con el que se mira

En primer lugar, hola a todos, y gracias por verter vuestras opiniones sobre el concierto y el artículo de Roger Waters en Atarfe en ideal.es.

Ojalá hubiera lucido el sol el pasado viernes como luce hoy en Granada, pero lo de la climatología es imprevisible... Yo, como muchos otros, decidí pasar de la lluvia, incluso encontrarle su encanto, y disfrutar del concierto sin mirar el lado negativo.

Esto no es criticable, es una opción vital... Por eso mi crónica de ambiente no crítica, no confundamos términos, la crítica estaba en la página siguiente hace un balance positivo de lo que allí ocurrió. Cada uno cuenta cómo le va... En la música hay mucha subjetividad. Y celebro que quienes sientan la necesidad de decir que aquello fue un desastre lo vuelquen en esta web. Pero sí hay cosas objetivas con respecto al artículo que podemos comentar. Ahí vamos...

Es alucinante leer en la web comentarios muy buenos sobre el sonido del concierto de Waters y otros poniendo de vuelta y media lo del sonido. Eso demuestra que el 50% de los 20.000 asistentes debemos visitar al otorrino después del encuentro con el ex Pink Floyd porque andamos mal de las orejas.

El sentido común me dice que no puede haber tanto sordo suelto sin saberlo, así que lo que debió pasar es que hubo lugares del campo de fútbol donde se oyó genial y otros donde no hubo una calidad aceptable. Yo estaba muy cerca del escenario, en la parte izquierda, y allí se oyó de lujo. Hay compañeros de redacción que estuvieron atrás y se quejan de lo mal que lo oyeron. Por lo tanto, formo parte de los asistentes que oyeron a Waters de narices, y así lo plasmé en la crónica escrita diez minutos después de abandonar el Campo de Fútbol.

Con respecto al repertorio, todas las canciones mencionadas en la crónica sonaron en el estricto orden que aparecen mencionadas, con la mención del descanso de 10 minutos incluido. No pretendía ser un listado exhaustivo de todo lo que allí sonó. Es una selección. Es cuestión de hacer lectura comprensiva.

La frase Cosas de Atarfe no significa que los atarfeños o granadinos se cargaran al cerdo. Allí participó todo el mundo y había gente del quinto pino. En los anales de Pink Floyd siempre quedará que en Atarfe el público masacró al cerdo, ¿no? Pues eso pone. No vi la necesidad de explicarlo en la crónica.

Y por último... El prisma!!!! Efectivamente, habéis dado en el clavo, y erróneamente en el último párrafo de mi crónica de dos páginas aparece que el prisma se encendió... Tiene su explicación, cómo no... Un periodista que escriba una crónica o crítica la misma noche que se celebra un concierto como fue el caso no puede materialmente quedarse al final del concierto si éste acaba después de las 00.00 de la noche.

No hay tiempo de verlo todo, escribirlo todo y mandarlo a rotativa, que arranca a eso de la 01.30. Ya sabéis a qué hora acabó Roger Waters, así que la menda que escribe abandonó el campo de fútbol a las 00.00, cuarenta minutos antes de que acabara el show.

El último párrafo se escribió según lo que estaba previsto, ya que yo estaban escribiendo a toda leche en la redacción, como requiere esta situación. No obstante, llamé por teléfono a alguien que estaba aún en el concierto, y, mala suerte, me dijo que lo del prisma sí se había visto, pero ella se refería a la gran pantalla, no al que se suspendía delante del escenario.

Yo en mi pregunta me refería al prisma de la polémica, al que debía haberse iluminado y no se iluminó... Así que ya sabéis el resultado, aparece una frase donde se asegura que el prisma brotó y giró cuando no es así y sólo se vio en la pantalla del fondo. Gajes del oficio, una confusión, perdón a los ofendidos.

Lo de las gradas no es responsabilidad del periódico, pero entiendo a los cabreados

Un besazo y gracias. ¿No os parece que la vida depende del prisma desde el que se mire? Nos vemos en otra, con sus grandezas y sus fallos. A disfrutar.