David Starkey: «Catalina de Aragón convirtió la granada en su símbolo»

La hija de los Reyes Católicos vivió con 6 años la conquista de Granada, lo que marcó su vida

G. PEDROSA

Catalina de Aragón es un personaje unido históricamente a la rendición de Granada. David Starkey, historiador inglés especializado en la dinastía de los Tudor, que ha participado en diversos programas de debate histórico y en series televisivas ambientadas en esta época, estará hoy a las 17.00 horas en el Carmen de los Mártires para descubrirnos a esta hija de los Reyes Católicos, la única de las seis esposas de Enrique VIII que le sobrevivió.

-¿A qué se debe esta conexión entre Catalina de Aragón y la ciudad de Granada?

-La conquista del reino granadino fue uno de los hechos más significativos de los Reyes Católicos, y Catalina podría decirse que fue la hija de ese momento histórico. Tenía seis años cuando vivió esa victoria y pudo presenciar el orgullo que desplegó la hazaña. Esa es también la razón por la que los reyes Isabel y Fernando están enterrados aquí en Granada.

-¿Fue por ese motivo por el que escogió el símbolo de la fruta de la granada como emblema personal?

-Así es, solía vestir con un broche que incluía este símbolo. En muchos castillos ingleses en los que estuvo por su matrimonio con Enrique VIII se ha hallado el emblema de la granada. Esta es la prueba de que para ella la recuperación del reino nazarí fue un momento que la unió con la ciudad de Granada para siempre.

-Desde su matrimonio con Enrique VIII, ¿Catalina de Aragón participó o medió de alguna manera en la política española?

-Bueno, cuando Catalina viajó a Inglaterra fue para casarse con el rey Arturo, pero este murió de tuberculosis con lo que Enrique VIII subió al trono y se casó con la princesa española. Su mayor preocupación para la política española, como para la inglesa, era proporcionar un sucesor. Los dos reinos esperaban con impaciencia el momento, que significaría la unión definitiva de ambos. Podría decirse que su mayor contribución fue esa, aunque le costó, vio nacer a varios hijos que fallecieron antes de pasar el mes y pasó varios abortos hasta que al final tuvo una hija, María, las dinastías pudieron al fin respirar en paz.

-¿Y qué hay de su relación con el emblemático Enrique VIII?

-Enrique VIII era un hombre muy extraño, cuando se casó con Catalina sólo tenía 17 años, en aquel entonces ella era muy hermosa, pero tras los cerca de ocho partos que pasó engordó y perdió su buen aspecto. Enrique tenía la idea de que el matrimonio tenía que estar unido al amor, algo absurdo para los demás monarcas que se casaban por motivos políticos. Consiguió que se anulara su matrimonio y poder volver a casarse. Su carácter sirvió para romper la alianza con España y para marcar una nueva línea en la política de Inglaterra.

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