Chechu Biriukov: «Mi mundo es el 'show business'»

JAVIER REINO

EL teléfono interrumpe cada poco la conversación en su despacho del centro de Madrid, desde el que se contempla el espectacular 'skyline' de la Castellana a la luz del anochecer. Hijo de un moscovita y una española 'niña de la guerra', José (Chechu) Biriukov Aguirregaviria (Moscú, 1963. Casado; dos hijas de su primer matrimonio. 1,94 de estatura) llegó en 1983 desde su Rusia natal para enrolarse en el Real Madrid de baloncesto y hoy es representante de artistas.

-Con menos de 20 años ya era internacional en la URSS. ¿Qué le movió a emigrar?

-Mi madre quería volver a su tierra y ya sabes que donde hay una vasca hay matriarcado. Yo no quería venir, pero algo me decía que la decisión era la correcta.

-¿Qué recuerda de aquello?

-Nuestra primera visita, en familia, a Continente. Nunca habíamos visto tanta comida junta. Mi tía Zina, hermana de mi padre, se mareaba. Gastamos 50.000 pesetas ¿de las de entonces! en galletitas... chucherías, que consumimos en pocos días. Hasta que decidimos que las cosas no podían seguir así.

-¿Habría sido igual de haber conocido la 'perestroika'?

-Habríamos salido más rápido, porque la 'perestroika' fue un desastre. Pero no tuvo nada que ver con la política.

-¿Qué le queda de ruso?

-El acento, para empezar. Y el tamaño; mi padre era así de grande. Y algo del alma rusa. También me gustan las rusas, ja, ja... Pero ya soy más español que ruso.

-¿Vuelve de vez en cuando?

-Sí, mucho; de vacaciones con mi mujer y mis hijas. Y por cuestiones de negocios.

-¿...?

-Me dedico a importación y exportación de productos diversos.

-¿Y cómo ve aquello?

-Buff, no hay quien lo conozca. Moscú ha cambiado muchísimo... y la gente también.

-¿Para bien o para mal?

-Moscú, para bien; ahora está bonita, cuidada, luminosa. La gente, para mal. Lo más importante es la pasta, por encima de tu cadáver si hace falta.

«Me considero vasco»

-¿Qué relación tiene con la tierra de su madre?

-Bueno, yo me considero vasco y así lo digo cuando voy a Rusia. Tengo en Santurce a mis tías Consuelo y Araceli, a mi tío Leo, a mis primos. Voy a verles en verano, pero es que me hinchan a comer, es una barbaridad.

-¿Y qué opina de cómo está el baloncesto vasco?

-Espectacular, con el TAU asentado entre los grandes y ahora el ascenso del Iurbentia...

-Pero su postre favorito llevará siempre merengue...

-Desde luego. Aunque mi salida del club no fue la mejor, como pasó con otros, y aunque el Madrid tuvo olvidados a sus veteranos durante mucho tiempo. Pero eso ha cambiado en los últimos años y el club nos mima.

-Los jugadores de baloncesto siempre han tenido una imagen más intelectual que los de fútbol.

-En el Madrid éramos varios los que habíamos pasado por la universidad. Corbalán hacía medicina, Iturriaga ingeniería, yo había empezado educación física en la URSS... No ganábamos con el baloncesto tanto dinero como para pensar que teníamos resuelta la vida. Ahora es distinto.

-¿Nunca le tentó la NBA?

-En una gira por EE UU con la selección de la URSS supe que ojeadores americanos se habían fijado en Sabonis y en mí. Pero llegó la oportunidad de España, el cambio de nacionalidad... y aquello era muy difícil. Ahora los europeos son los mejores de sus equipos de la NBA.

«Doy espectáculo»

-¿Cómo acabó de representante de artistas?

-Fundé la agencia con los productores Daniel Écija y Andrés Varela, que eran íntimos amigos míos. Ellos tuvieron programas de mucho éxito y yo comencé a representar a algunos de sus actores, entonces poco conocidos pero ahora muy famosos, como Antonio Molero, el Fiti de 'Los Serrano'.

-¿Se aprovecha de su altura para colocar a sus representados?

-Ja, ja, siempre que puedo.

-Ahora también usted sale en la televisión (Telemadrid), comentando partidos. Para empezar, habla tan mal como Robinson.

-Hombre, claro. Para que salga otro que sabe de baloncesto pero que aburre a la gente, ya me tienen a mí, que doy espectáculo.

-Entre sus representados no hay sólo artistas. ¿Incluye también a tertulianos?

-Bueno, tenemos presentadores. Pero yo no llevaría nunca a un 'gran hermano', a gente del 'reality show', a un 'friki'.

-¿Cómo ve su futuro?

-Me gusta mucho esto de la televisión, el cine, el 'show business'. Ahora es mi mundo, muy duro, pero divertido. Y no tiene nada que ver con el deporte, ya jugué durante 22 años al baloncesto y quería hacer algo distinto.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos