«Nunca le he inculcado el fútbol a mi hija»

Aitor Ocio, durante la grabación de un 'spot' publicitario a bordo de un yate./REDES SOCIALES
Aitor Ocio, durante la grabación de un 'spot' publicitario a bordo de un yate. / REDES SOCIALES

«Que una niña elija un corte de pelo, un deporte o un estilo es banal, lo importante es que sea feliz», defiende Aitor Ocio

ARANTZA FURUNDARENA

Lo suyo es Ibiza, pero este verano Aitor Ocio ha abierto un pequeño paréntesis en sus vacaciones pitiusas para plantarse un par de días en Mallorca, aprovechando la Copa del Rey... En este caso, de vela. Esta semana ha estado en el Club Náutico de Palma navegando en el barco de Isdin, como embajador de la fotoprotección. «Soy amante del deporte, de espíritu inquieto, y me encanta el mar, así que hace tres años me saqué el título de patrón. Pero de embarcación a motor, porque lo de la vela me parecía muy complicado», confiesa el exfutbolista rojiblanco.

A sus 41 años, Ocio dice estar viviendo una «etapa muy plena», que él define como «pura madurez». Dice que todo lo vivido, lo bueno y lo malo, le ha llevado a valorar «situaciones y momentos que antes no apreciaba tanto». Desde un desayuno tranquilo a una buena conversación o un paseo saboreando un helado... «Quién me ha visto y quién me ve -bromea-. Antes lo de andar me sabía a poco. Me gustaba salir por la noche, me iba más la acción. Ahora solo trasnocho en cenas de amigos. El resto de los días me encanta cenar temprano, y como mucho dar un paseíto y a casa».

Además de la edad, la principal causa de su transformación se llama Naia. Es su hija y acaba de cumplir 12 años. «Ella es mi rumbo fijo, la que me hace estar centrado. Es mi referente, la razón de mis decisiones, todo en mi vida va enfocado a ella», recalca. La niña es fruto de su apasionada relación con la famosa modelo Laura Sánchez. Pero llegó el desamor, la pareja se separó y la niña se quedó a vivir en Bilbao, al recaer la custodia en el padre. Laura mantiene desde entonces una interminable batalla legal por recuperarla... Pero ese es un doloroso asunto del que Aitor Ocio prefiere no hablar.

Tras dejar el fútbol, el exdefensa del Athletic se reinventó como emprendedor. Hoy tiene, entre otros negocios, un prestigioso gimnasio, una clínica de cirugía estética y un spa balinés... «Todo a cinco metros de mi casa, porque yo he construido mi vida laboral en torno a la conciliación -puntualiza-. Trabajo por las mañanas y las tardes se las dedico por entero a mi hija».

Dos referentes

Unas imágenes en las que se puede ver a Naia con un traje de baño como el de su padre, con el pelo corto o practicando deportes como el fútbol han dado lugar a críticas en este país de polemistas vocacionales... Ocio se lo toma con filosofía. «Respeto todas las opiniones. Pero mi hija no me ha tomado a mí como referente por vivir conmigo. Ella tiene dos referentes: el de su madre y el de su padre, y tiene además su propia personalidad. Su madre y yo lo que hacemos es apoyarla y procurar que sea feliz. Que una niña decida un deporte, un corte de pelo o un estilo es totalmente banal».

Naia tiene en su habitación una canasta de baloncesto y su padre niega haberle inculcado el fútbol. «Al contrario, yo he recuperado mi vínculo con el fútbol a través de la afición que ella tiene. Y ahora quiere hacer surf, que es un deporte que yo no he practicado jamás...», explica el exfutbolista vitoriano. 'Vivo por ella' es el título de una canción que resume el celo paternal de Aitor Ocio. «Si mi hija se hubiera ido a China, yo hoy viviría en China», sentencia.

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