Las mujeres sí gobiernan en la ficción

Geena David llegaba por accidente al puesto en 'Señora Presidenta'. :: R. C./
Geena David llegaba por accidente al puesto en 'Señora Presidenta'. :: R. C.

Títulos como 'Señora Presidenta', 'Veep' o 'House of cards' han sentado a mujeres en el Despacho Oval de la Casa Blanca, algo que todavía no ha sucedido en la vida real

MIKEL LABASTIDA

Hillary Clinton no lo consiguió. Parecía que iba a ser la primera mujer que ocupaba el Despacho Oval en la Casa Blanca, pero Trump le truncó el sueño. Así que, de momento, no queda más remedio que referirse a los ejemplos catódicos que sí han logrado la hazaña, aunque ninguna de ellas se presentó a unas elecciones para acceder el cargo. La televisión hizo posible lo que las urnas no han podido todavía.

La primera que asumió semejante responsabilidad fue Julia Mansfield -a la que dio vida Patty Duke- en 'Hails to the chief', aunque su mandato fue cortísimo. La serie se estrenó en abril de 1985 y apenas aguantó siete semanas. La audiencia hizo una moción de censura y se la cargaron de la parrilla. A su creadora, Susan Harris, le fue mucho mejor con otras gobernantas, 'Las chicas de oro', que se estrenaron varios meses después.

Eran los tiempos de Reagan y por entonces parecía imposible que aquel lugar en Washington lo ostentase una mujer. De hecho, en la pequeña pantalla hubo que esperar veinte años para toparse con una experiencia similar. Y llegó de la mano (y rostro) de Geena Davis, que encarnó a Mackenzie Allen en 'Señora presidenta'. Las series políticas habían vivido un renacer y algunas, como esta, se reivindicaban como herederas naturales de 'El ala oeste de la Casa Blanca'. Cabe destacar, no obstante, el modo en que asumía esta responsabilidad, que no fue a través de unos comicios. Allen ascendió al puesto porque el presidente Teddy Bridges murió en el cargo por culpa de un aneurisma cerebral. Tuvo una temporada de 18 capítulos. No gustó.

La presidenta a la que cualquier mujer que se dedica a la política querría parecerse es la de 'Borgen'

«Las series llevan mucha ventaja a la vida real, también en lo de tener mujeres en los más altos puestos de responsabilidad. En los últimos quince años hemos tenido casi media docena de presidentas de Estados Unidos en la ficción, cuando en la realidad estamos como estamos», explica la guionista y experta en series de televisión Isabel Vázquez. «Se repite bastante el patrón 'presidenta por accidente'. Mackenzie Allen o Selina Meyer acceden al poder por muerte o renuncia del 'commander in chief' siendo ellas vicepresidentas. También la mejor mandataria que la tele ha tenido jamás, Laura Roslin ('Battlestar Galactica'), consigue serlo en ausencia de (otra) autoridad (masculina). El periodo de Roslin como líder de las doce colonias es un compendio de crisis de alto nivel gestionado con mano firme por una dirigente extraordinaria en forma y fondo», añade.

Dos mujeres muy diferentes

Vázquez apunta dos de los ejemplos más celebrados, dos formas de entender la política completamente distintas. Por un lado está Selina Meyer, la protagonista de 'Veep', papel que ha defendido Julia Louis-Dreyfus, que acumula gracias a él un Globo de Oro y seis premios Emmy a mejor actriz de comedia. Una carambola lleva a esta senadora a ser vicepresidenta y la renuncia del máximo dirigente de Estados Unidos la alza al puesto principal de mando. Es un desastre. No deja de meter la pata, se comporta como una tirana, solo busca su propio beneficio, y aún así el público la quiere. La producción de HBO acaba de empezar la emisión de los capítulos que componen la última temporada.

Más allá de Norteamérica encontramos a Laura Roslin, protagonista de 'Battlestar Galactica', que parte de la base de que en algún lugar del universo existe una civilización humana que vive en unos planetas llamados 'Las doce colonias de Kobol'. Tras un ataque, la única superviviente del Gobierno es la secretaria de Educación, que ha de asumir el poder y demuestra unas capacidades estupendas. Sirvan ambas como muestra de la diversidad femenina en este tipo de roles.

«Ha habido de todo, a distintos niveles administrativos y con capacidades muy diversas. De la pérfida Caroline Reynolds de 'Prison Break' a la pizpireta Leslie Knope de 'Parks and Recreation', hemos tenido ceros a la izquierda y grandes gestoras, tipas sin personaje, de relleno, para cumplir cuota y grandes creaciones», argumenta Isabel Vázquez.

A todas estas hay que añadir a Constance Payton (de 'Asuntos de Estado') y, por supuesto, Claire Underwood ('House of Cards'), que tuvo que esperar a que muriese su marido para colmar su ambición. La presidenta a la que cualquier mujer que se dedica a la política querría parecerse es la de 'Borgen', Birgitte Nyborg, que se convirtió en la primera en alcanzar el cargo de primer ministro de Dinamarca en coalición con los Verdes y los Laboristas, pese a tener estos últimos más escaños.