Liam Neeson quiso matar a un negro

Liam Neeson, en un rodaje./
Liam Neeson, en un rodaje.

Confiesa que vagó por las calles con una barra de hierro buscando pelea para vengar una violación

R.C.

El actor británico Liam Neeson ha provocado un enorme escándalo al confesar, en una entrevista publicada ayer por el diario 'The Independent', que hace tiempo salió a la calle varios días buscando pelea con «algún negro» para matarlo en venganza por la violación de una mujer. «Recorrí arriba y abajo algunas zonas llevando una barra, deseando que alguien se me acercara. Estoy avergonzado de decir esto. Lo hice durante quizás una semana, esperando que un negro bastardo saliera de un pub y se enfrentara conmigo por algo, ¿sabes? Para poder matarlo».

El intérprete norirlandés, de 66 años, hizo esas declaraciones durante la promoción de la película 'Venganza bajo cero', en la que interpreta a un hombre obsesionado por saldar cuentas por el asesinato de su hijo. «Existe algo primario (en la venganza). Dios no quiera que algún miembro de tu familia resulte herido en circunstancias criminales», comenta Neeson.

El actor narra entonces cómo al retornar de un viaje al extranjero descubrió que una mujer de su entorno, a la que no identificó, había sido víctima de una violación. «Yo pregunté: ¿Sabía ella quién fue? No. ¿De qué color era? Ella dijo que fue una persona negra», rememoró. «Tengo vergüenza de decirlo», admite el actor antes de detallar sus andanzas buscando un hombre cualquiera de raza negra sobre el que descargar su ira. «¿Cómo es posible que yo haya podido..... querer matar?», se pregunta. «Me costó una semana, quizás una semana y media, superarlo. Ella me decía: '¿A dónde vas?', y yo lo contestaba: 'Solamente a dar una vuelta'. Es horrible, verdaderamente horrible, cada vez que pienso que pude haber hecho eso». Para Neeson, que en los últimos años se ha especializado en papeles de violento hombre de acción, «la venganza no lleva sino a más venganza, más muerte».

No es la primera vez que Neeson sorprende con confesiones de grueso calibre. El año pasado admitió que había participado «en una caza de brujas» en el contexto de acusaciones generalizadas de acoso sexual que sacudieron a la industria cinematográfica.