El gran error de la granadina, novia de Kiko Matamoros, que le privó de ser Miss World Spain 2019

Marta López, con la banda que la acredita como Miss Jaén, en una imagen colgada en sus redes./INSTAGRAM
Marta López, con la banda que la acredita como Miss Jaén, en una imagen colgada en sus redes. / INSTAGRAM

Marta López Álamo pierde la corona de Miss World Spain al trabarse en una inconexa perorata sobre la maldad en el mundo

ARANTZA FURUNDARENA

El famoso chiste de que las 'misses' siempre piden la paz en el mundo se ha quedado obsoleto. Ahora no es la guerra. Es la maldad lo que quieren erradicar de la faz de la Tierra. Al menos, ese ha sido el discurso de Miss Jaén durante la final de Miss World Spain 2019, celebrada el pasado domingo en Melilla. Que la representante de Jaén haya nacido en Granada es solo un detalle insignificante comparado con el hecho de que esa chica, la que quiere acabar con la maldad en el mundo, sea justamente la novia del implacable Kiko Matamoros, uno de los mayores depredadores que existen en el ya de por sí sanguinario universo del corazón. Y aún hay más: el discurso que se marcó sobre la bondad no tenía nada que ver con lo que le habían preguntado.

Porque a Marta López Álamo, que así se llama Miss Jaén, el jurado la interrogó sobre las enfermedades. Concretamente, quiso saber qué enfermedad del mundo curaría ella si estuviera a su alcance. Muchos esperaban que dijera el cáncer. Sobre todo, porque a su pareja acaban de extirparle varios tumores de la vejiga, pero ahí es donde la joven, de solo 22 años (40 menos que su novio) quiso dar la campanada sorprendiendo al respetable... «Si tuviera que elegir una enfermedad sería el mal, que es una enfermedad que está presente a lo largo de la Historia. Si el ser humano no tiene la capacidad de expresar su bondad como quisiera... Es la parte negativa de la sociedad», vaciló nerviosa. Y por si no se hubiera metido ya en un frondoso jardín, remató: «El mal es la enfermedad que el progreso trae y está en nuestras manos curar esa maldad con la bondad».

Tal vez por deformación profesional, su novio, que la seguía entre el público, emitió su veredicto con la despiadada contundencia que suele emplear en 'Sálvame'. «La ha cagado», sentenció. Y algo de razón debía de tener porque, pese a figurar entre las favoritas, Marta López del Álamo no consiguió hacerse con la corona de Miss World Spain. Se la llevó María del Mar Aguilera, la representante de Córdoba. Y lo que se llevó Miss Jaén fue un aluvión de críticas y una colección de titulares que hablan de 'ridículo' y 'bochorno'. Pero una jovencita capaz de enamorarse a sus 22 años de la infinita 'bondad' de Kiko Matamoros, de 62, tiene que ser por fuerza inasequible al desaliento.

«Me ha hecho más fuerte»

«Ya acabó la que ha sido una de las experiencias más bonitas de mi vida –escribió en sus redes una vez concluido el certamen–. No me esperaba el compañerismo que he vivido, las amigas que me he llevado y lo que he aprendido sobre mí». Y tras felicitar a la ganadora y a todas las concursantes, su mensaje finalizaba diciendo: «Esta experiencia, lejos de lo que muchos querían, me ha hecho más fuerte. Gracias». No le falta razón a López Álamo. Ya dice el refrán que lo que no mata, engorda. En su caso, lo que no te hace morirte de vergüenza, te refuerza.

Entre los patinazos más memorables de una 'miss' en un concurso figura con letras de oro el que cometió Giosue Cozzarelli, Miss Panamá 2009, cuando dijo aquello de que Confucio «fue uno de los que inventó la confusión, uno de los chinos japoneses que fue de lo más antiguo». Y se quedó tan ancha. A Marta López Álamo quizás le habría beneficiado que le preguntaran sobre Confucio, porque ella jamás habría cometido tamaño error. Sabe muy bien que la confusión (al menos en un plató) la inventó Kiko Matamoros.