«Prefiero tocar la guitarra a hablar»

«Prefiero tocar la guitarra a hablar»

Soy Josemi, gitano, guitarrista desde el flamenco a donde haga falta. Me encanta mi Atleti , aunque me hace sufrir demasiado.Acabo de sacar un cedé que se llama ‘De cerca’, junto a Javier Colina. Me considero un tipo con suerte en la música y buena gente.

FRANCISCO APAOLAZA

A los tres años, al hijo de Pepe El Habichuela y la bailaora Amparo Niño le pusieron una guitarra.Con nueve, tocó en su primer festival.Con doce, cruzó el Atlántico para dar un concierto.Con catorce, entró en Ketama. Ha vendido más de un millón de discos.El último de JosemiCarmona (Madrid 1971) se llama De cerca y lo ha grabado a dúo con el bajista de Pamplona Javier Colina.

¿Este disco nació de veras en la puerta de un café?

De veras, en concreto, en el Café Central de Madrid , sitio emblemático del jazz en España.

¿Aprendió antes a tocar la guitarra o a hablar?

Pues la verdad es que no me acuerdo, lo que sí te digo es que sí es verdad que encima de un escenario prefiero tocar la guitarra a hablar.

¿Cuál fue la canción que aprendió primero?

La de Entre dos aguas de Paco de Lucía.

Se estrenó en público con nueve años, la edad que se le calcula a Íñigo Errejón.

Más o menos (ríe).

Con doce años tomaba aviones para dar conciertos. ¿Cómo se veía el mundo entonces?

Con muchísima ilusión. Cuando eres pequeño, todo ilusiona.

Con 14 años sustituye a Ray Heredia en Ketama. ¿No pesa mucho eso?

Pues para mí nunca fue una sustitución, sobre todo porque Ray es insustituible... Yo solo quería tocar.

¿Existe un nuevo flamenco o es el de siempre?

El flamenco es el resultado de la fusión de muchas músicas, pero sí que ha habido un movimiento que se llamó así y que, sin duda, ha tenido y tiene su importancia en la música.

¿Cómo fue aquello del flamenco-mandinga?

Muy divertido.

¿Qué es lo más gordo que le han dicho los ortodoxos?

Es irreproducible (ríe), pero que conste que me encanta el flamenco puro. He tenido la suerte de tocar a los más grandes.

¿Ha roto alguna guitarra?

No, pero sí que me olvidé una en un taxi.

¿Un consejo que le dio su padre y al que no le hizo caso?

Creo que le he hecho bastante caso en las cosas importantes.

Tiene un hijo estudiando Derecho. ¿Están los Habichuela sentando la cabeza?

Tengo dos hijos estudiando. Uno ya terminó la carrera de Administración y Dirección de Empresas. El otro está pensando qué estudiar, pero de sentar la cabeza, nada. Están como dos cabras. Y mi Lucía, a sus dos años, apunta maneras.

Sin fuegos artificiales

¿A quién le tocaría y qué canción sería?

A quien quiera escuchar.

¿Qué tema fue un horror?

Hay alguno de Ketama del que no me siento especialmente orgulloso (ríe).

¿Cuándo fue la última vez que pegó un petardo?

No me gusta la pirotecnia.

¿Es cierto que no le gustan los discos de los Rolling?

Me gustan más los de los Beatles.

¿Se pelea usted con Javier Colina (la otra parte del disco De cerca)?

No. Es una persona con la que es casi imposible pelearse.

¿Y consigo mismo?

Diariamente.

Es colchonero. ¿Es mucho soñar que el Atlético gane la Champions?

Se está convirtiendo en una pesadilla, pero ser atlético es un sentimiento muy muy especial.

¿Y que vuelva Ketama?

No me importaría hacernos una gira juntos.

Detesta comprarse ropa.

Oiga, pero ¿con quién ha hablado usted?

¿Dónde vive el duende?

En el corazón de los músicos.

¿Gambas de Huelva o langostinos de Sanlúcar?

No se olvide de las gambas de Garrucha.

¿Qué ha votado?

Esta vez no he podido, me he cambiado de casa y se tarda tres meses en cambiar el padrón para poder votar.

¿Se puede ser flamenco levantándose a las seis de la mañana?

Si es de vez en cuando, sí que se puede, pero no es una hora muy flamenca para levantarse.

¿Qué le sugiere Justin Bieber?

Una máquina de hacer jurdo (dinero).