«Soy una mariquita hetero y Alaska tiene unas tetas totales»

«Soy una mariquita hetero y Alaska tiene unas tetas totales»

"Tengo incontinencia verbal. Tengo una mujer que está buenísima y cuatro casitas que me he comprado honradamente. Salgo en televisión, escribo libros y canto. ¡Y si me lo propongo hago hasta el pino puente!"

NURIA ROZAS

¿A quién silban más los obreros, a Alaska o a usted?

¡A los dos! Alaska es una institución y es superfamosa, pero yo soy un exhibicionista e incito a que me griten. A Olvido le gusta pasar desapercibida. ¡Tiene que ser muy frustrante salir a la calle y que nadie te pida una foto!

Es que Alaska llama mucho la atención.

Hombre, ¡claro! ¡Es guapísima y tiene unas tetas totales! (Pega un trago a la cerveza). Antes se ponía su gorrita e iba de camuflaje. Pero conmigo la reconocen siempre, así que a veces me dice: ¡Ay, vete tú solo!.

¿De qué se alimenta para estar tan escuálido?

De proteína. Como mucha carne y pescado. Y algún día me pego algún capricho: mi burguer-party (fiesta de la hamburguesa). Me cuido mucho porque quiero estar delgado: mi ideal es pesar 65 kilos con 1,80 de altura.

Habla de comprar casas como quien compra el pan. ¿No cree que alguno de los cuatro millones de parados puede ofenderse?

¿Hago yo algo malo? ¿Soluciono la vida a esas pobres personas si dejo de comprar casas? ¡Estoy dando empleo a los obreros para que me la reformen! ¡Me encanta invertir en el ladrillo! Y es un dinero ganado dignamente. Si lo robara lo entendería, pero yo no soy el presidente del Gobierno para solucionar esos problemas. Y si ocultase que tengo cuatro casas, tendría una doble moral.

¿No le da vergüenza decir que se ha operado?

(Interrumpe) ¡Es que yo me opero para que se me note!

En España es un tema tabú, los famosos lo suelen ocultar.

Pues, cariño, si la gente es gilipollas... Yo creo en la cirugía y si hay algo de mi genética que no me gusta, me lo opero. En este país, si no eres políticamente correcto, ya te tachan de frívolo. ¡Pero hija de ..., tú eres más frívola, porque lo haces y no lo reconoces!

Le han quedado unos pómulos como los de Elsa Pataky.

Nooo (pone voz de pena), los suyos son naturales. Es perfecta y guapísima, tiene una belleza natural y la mía se combina con lo artificial, que es lo que me gusta.

En su libro tiene 32 mandamientos vaquericistas. ¿A quién excomulgaría?

A los maleducados, prejuiciosos y a las criticonas y ordinarias.

¿Se animaría a posar desnudo como Bertín Osborne?

Ay, ¡sí! ¿Dónde va a salir?

En la revista Mens Health.

¡Ay! A mí también me llamaron, pero al final no lo hice. Porque el director no sabía si encajaba o no. ¡Pero me encantaría! ¡Sí, sí, sí!

«Me compro ropa de chica»

Bertín está a dieta y a usted le tocaría engordar.

¡Tendría que coger músculo! Aunque no me gusta ese ideal de hombre. Yo me compro ropa de chica. ¡Aunque no eres nadie si no sales en una revista!

Y más si es en bolas.

Pero Bertín solo enseña el torso. También lo hizo Pablo Motos.

En su libro habla de los tipos de mujer: la gamberra, la mala, la florero... ¿Usted cuál sería?

Te iba a decir la mujer florero, pero no. Ja, ja, ja. Sería la supermujer. ¡Sería como Bo Derek, La mujer 10! Ja, ja, ja.

Es el yogurín de Alaska. ¿Qué ha aprendido de ella?

Me parecen más atractivas las maduritas porque puedo aprender de ellas. Olvido ha sido mi primera y única novia. Tuve tres novietas, pero seria... Ella. Así que a los que dicen que si soy promiscuo, les contesto que están equivocados. Y de pareja abierta nada, yo le guardo fidelidad y exigo que ella haga lo mismo.

Esperanza Aguirre es su ídolo. ¿Qué tienen en común?

¡Educación! Esperanza Aguirre es una fiera, aunque me digan que soy facha. ¡Los dos somos políticamente incorrectos!

Con Pablo Iglesias comparte la melena. ¿Le une algo más?

¡Me encanta que los chicos tengan el pelo largo! Hemos luchado mucho para conseguirlo. ¡Pero Pablo es más de coleta y yo soy más de suelto! Hay diferencias...

Prefiere que le llamen mariquita a homosexual. ¿Por qué?

Para normalizarlo y que no sea un insulto; mis amigos mariquitas se lo llaman entre ellos. Y es tan bonita la palabra... que me da mucha pena que se pierda. ¡Yo soy una mariquita hetero e inquieta!