«¡Se puede cambiar hasta con 90 años!»

«¡Se puede cambiar hasta con 90 años!»

Sònia Cervantes, la psicóloga de ‘Hermano Mayor’, nos invita a transformar nuestras vidas en el libro ‘¿Vives o sobrevives?’. «Es mejor cambiar los cimientos que la fachada»

NURIA ROZAS

La filosofía de Sònia Cervantes (Barcelona, 1974) es disfrutar siempre del presente. «El futuro angustia y el pasado entristece» desvela en su libro Vives o sobrevives (Grijalbo). Aún a sabiendas de que tendrá menos trabajo, invita al personal a ser feliz.

¿Cómo pasó de ser una psicóloga de diván a Hermano Mayor?

(Risas) ¡Por casualidad! Estaba trabajando en Elche (Alicante) y en el programa necesitaban una especialista en temas de pareja. Me encontraron los ayudantes de producción por Google. Hice una colaboración, le gusté al director, y me dijo que quería que fuese la psicóloga.

¿Le dieron ganas de tirar la toalla con algún menor?

Aquí entra una tríada peligrosa: ¡soy psicóloga, tozuda y Tauro! ¡No me gusta tirar la toalla! Pero hay que saber aceptar cuando alguien no quiere ser ayudado.

¿Los adolescentes han vuelto a las andadas? ¿Hacen un seguimiento de los casos?

Toda terapia psicológica es eficaz si se acaba. Si se mantiene, más que una relación terapéutica es dependencia. Hermano Mayor era una toma de contacto con los problemas y muchas veces era suficiente. Si detectábamos algo más, les recomendábamos ir al psicólogo o a nuestro Centro.

Su libro reza que «no estar mal no significa que estemos bien». ¿Qué significa en cristiano?

Me refiero a la comodidad que no te motiva a cambiar. En España tenemos unas creencias interiorizadas y una educación muy conservadora, con frases del tipo Más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer y yo soy rebelde. Hay que comprometerse a mejorar, porque si no, te conformas y resignas. Puedes estar muy bien todo el día en el sofá de casa... Pero eso es sobrevivir, no vivir.

¿Nos la han jugado las abuelas con el refranero popular?

¡Totalmente! Pero, ¡cuidado!, porque hay frases muy buenas. Como el No hay mal que por bien no venga! O el vasito de leche que nos recomendaban antes de ir a dormir, que contiene una sustancia que favorece el sueño. Pero sí hay que cuestionarse las creencias populares, yo lo asemejo a mejorar un edificio. Es mejor cambiar los cimientos que la fachada. Si cambiamos las persianas, aparentemente está bien, pero se puede venir abajo en cualquier momento.

Cada vez hay más jóvenes que pegan a sus parejas. ¿Qué falla?

Falla la transmisión de valores. No es que nuestra sociedad carezca de ellos, pero no se educa a los jóvenes. Descuidamos cosas que damos por hecho, como la igualdad. En esta nueva generación se ha tendido al consentimiento, lo que favorece la tiranía y una autoestima muy baja, con lo cual tenemos perfiles dependientes con relaciones tóxicas. Y el mal uso de las redes sociales lo agrava. Porque tienes más control sobre el otro. De antes si te acosaban, era solo cuando te veían, ahora con un móvil lo pueden hacer 24 horas al día.

¿Por qué los padres de ahora son más permisivos?

Son más confiados. ¡Y no está mal, es fundamental! Pero tienden al tipo de frases del ya crecerá, que cuando llega a la adolescencia suelen ser muy peligrosas.

¿Es más fácil tratar a un niño o a un adulto?

El cerebro del adolescente es más plástico hasta los 20 años. ¡Aunque si una persona quiere, puede cambiar hasta con 90 años!

A la gente nos tratan los psicólogos. ¿Y a ustedes?

¡A mí mi psicóloga! Ja, ja, ja. Lo que pasa que la pobre, si se tuviera que ganar conmigo la vida... Solo voy una o dos veces al año. Este año tuve que pedir un mes más a la editorial para acabar el libro, porque tuve un duelo muy importante en mi familia. ¡Imagínate hablar de sufrimiento cuando lo sientes en cada uno de los poros de tu piel! Yo soy psicóloga con mis pacientes, pero no con mi familia, mis amigos, ni conmigo. Juego con ventaja a la hora de regular mi conducta y mis emociones. ¡Pero siento la rabia, el miedo y la culpa igual que tú!

¿Sigue siendo un tabú decir que vas al psicólogo?

Pues mira, hoy justo estuve con un paciente que me comentaba que estaba indignado con su pareja porque le decía que ir al psicólogo era de locos. ¡En junio de 2016!

¿Qué tiene Shakespeare para que sea su modelo a seguir?

Siempre he sido un poco friki. Empecé a leer a Shakespeare y a Sigmund Freud con once años. No me enteraba de nada, pero sabía que era interesante. Shakespeare hace un retrato de las emociones brutal. Si quieres entender los celos leéte a Otelo, la inseguridad a Hamlet. ¡Me encanta como entra en la mente humana un tío del siglo XVI! ¡No hemos cambiado!

Seguimos siendo igual de Cromañones...

Siempre digo que somos Cromañones con móvil. ¡Y eso es peligroso! Imagínate un hombre del neandertal con una tablet.