No en el nombre de su padre

No en el nombre de su padre

Aprovechó la oportunidad que le dio Karl Lagerfeld y desde entonces los estilistas se enamoraron de su barbilla

IDEAL GENTE

Muchos desean pasar de puntillas sobre el influyente nombre de sus padres, pero es elocuente el alto número de jóvenes promesas que aprovechan el estrellato de sus progenitores para intentar triunfar en la moda. El último en apuntarse al carro es Gabriel-Kane Day-Lewis (Nueva Tork, 1995).Es, obviamente, el hijo de Daniel Day-Lewis e Isabelle Adjani.

El chaval aprovechó la oportunidad que le dio Karl Lagerfeld y desde entonces los estilistas se enamoraron de su barbilla y, especialmente, de sus cejas. Tanto que llegó a eclipsar a la mismísima Cara Delevingne. Su particular estilo le ha convertido también en imagen de Paco Rabanne. «He crecido viendo sus anuncios y sé que le gusta contar entre sus embajadores con artistas, músicos y actores. No me ven como modelo, sino como músico, que es mi verdadera meta profesional», confesó a la revista Glamour.

Pero una cosa es lo que dice y otra bien distinta lo que hace.Da buena cuenta de ello en las redes sociales, donde acostumbra a levantar grandes polémicas con sus comentarios.«Hay que ser auténtico con aquello en lo que crees y no voy a morderme la lengua si tengo algo que decir. Nunca voy a pretender ser lo que no soy. Mi sensibilidad está por encima de la imagen», aclara.

Por mucho que el director creativo de Chanel le echara el ojo, Day-Lewis insiste en que la moda es una opción coyuntural que necesita «para pagar el alquiler» y porque le ayuda a darse a conocer. «Lo importante cuando hago una sesión de fotos para una revista o para una marca es ser representado como artista, no como modelo», afirma este joven que tiene el cuerpo plagado de tatuajes «son mis memorias» y nada amigo de despilfarrar dinero en ropa. «Lo único que me gusta es comprar chaquetas de cuero», reconoce este maniquí, que no tiene ninguna intención de asegurar sus cejas. «Con 17 años, en una excursión, un amigo me las depiló de forma estúpida mientras dormía. Así que no pienso volver jamás de viaje con amigos», ironiza.