48 horas de 'trapos sucios'

Sebastián Pérez se fotografía, ayer, con dos turistas en las inmediaciones del Centro García Lorca. /Q. Ch.
Sebastián Pérez se fotografía, ayer, con dos turistas en las inmediaciones del Centro García Lorca. / Q. Ch.

La campaña entraba en su recta final apagada hasta el 'anuncio del anuncio' de que el día 3 se conocerá la fecha del AVE | Quedan 48 horas tensas y el PP devolverá hoy el golpe a los socialistas

Quico Chirino
QUICO CHIRINO

Las elecciones del próximo domingo dejarán mejor sabor de boca en el PP que las generales del 28 de abril. Sus apoderados tendrán en la caja del cátering una maritoñi y el bocadillo de filete empanado –un poco seco– ha sido sustituido por una focaccia.

La campaña transcurría ayer entre estas vicisitudes. Sebastián Pérez comparecía junto al Centro García Lorca de la Romanilla, donde María Francés invitaba a dos turistas a saludar al futuro alcalde de Granada y Pérez les explicaba que el edificio dedicado al poeta 'is closed' –en realidad no estaba cerrado, más bien a oscuras y sin apenas movimiento, pero esto es más complicado expresarlo en inglés–. También elogiaba las zapatillas de una de ellas –las de la otra eran un poco atrevidas para un vecino de la 'Gran Granada', la verdad– y les advertía de que el reportero era «very bad». O todo esto creyó entender el cronista.

La campaña se desvanecía sin apenas alzar la voz. Los candidatos manejan sus percepciones –que vienen a llamarse encuestas internas– y parecía que habían optado por apagar la contienda a falta todavía de las últimas tres jornadas. Ningún gran acto previsto, ninguna visita ilustre pendiente y ninguna carta tapada –que se supiera– para acorralar a algún rival en las últimas 48 horas. Nada que ver con la campaña de 2015, cuando el PP repartió folletos para recordar el pasado socialista del candidato de Ciudadanos, Luis Salvador. O cuando se filtraron de manera 'fortuita' las fotografías de la boda del hijo de Audrey Hepburn oficiada por el entonces alcalde José Torres Hurtado en el Palacio de Carlos V en compañía de Juan García Montero, ahora cabeza de lista de Centrados en Granada. Aquella ceremonia que García Montero negó que se tratase de una boda, sino del «homenaje a una boda». Que es distinto aunque parezca igual.

En 2019 los populares no atacan a Ciudadanos y ambos hacen cábalas sobre la posibilidad de sumar los catorce concejales de la mayoría absoluta. Tampoco el PSOE critica en exceso a Luis Salvador, por si acaso un giro en la estrategia nacional abriera la posibilidad de un pacto. Las alusiones a Torres Hurtado –el alcalde que se fue entre cartones– no han copado el debate. Los candidatos parecían más bien turistas dentro de una campaña.

El giro urgente

Pero algunos datos también deben manejar los partidos que aventuren que todo está demasiado ajustado.

A las 15.38 horas de ayer llegó una convocatoria urgente para las seis de la tarde del alcalde y el presidente de la Diputación. Paco Cuenca y Pepe Entrena llevan semanas presionando al Ministerio de Fomento para que agilice las pruebas y se pudiera anunciar la venta de billetes del AVE en campaña. Han intentado también que viniese el ministro José Luis Ábalos.

La comparecencia conjunta fue también un anuncio por partida doble: el 3 de junio se desvelará el día del primer viaje del AVE de Granada. Salvada la campaña y salvado –de momento– el compromiso del ministro de traer la alta velocidad a finales del próximo mes. Comparecieron ambos en su rol institucional, pero es evidente que el anuncio tiene un descarado tinte electoralista.

Por la mañana, en conversaciones con varios equipos de campaña, todos coincidían –con estas palabras o con otras– que desde este jueves la contienda entraría en «encefalograma plano». Por la tarde cambió todo.

El PP responderá hoy a la foto de ayer de Paco Cuenca y también a la que se hizo el miércoles para recibir la donación de la obra del pintor Álvaro Brazam. Y la réplica será de tono elevado. Vox tampoco se quedará quieto. Hay que estar atentos a los mensajes de Macarena Olona, que cierra la lista de Onofre Miralles.

Quedaba ropa tendida. Y trapos sucios.