Flor Almón y Antonio Escámez sufren el castigo de la calle Ancha

Un grupo de turistas franceses sacaron en la tarde de ayer a García Chamorro de su sede, donde tenía reunión el equipo de campaña y pidieron hacerse una foto con la señora de los carteles. Hasta corearon su nombre «¡Luisa, Luisa!»/ M. Navarrete
Un grupo de turistas franceses sacaron en la tarde de ayer a García Chamorro de su sede, donde tenía reunión el equipo de campaña y pidieron hacerse una foto con la señora de los carteles. Hasta corearon su nombre «¡Luisa, Luisa!» / M. Navarrete

El PP gana en 42 de las 60 mesas electorales de Motril y los dos partidos del gobierno se dan un paradójico batacazo en el barrio donde llevan a cabo una obra millonaria

MERCEDES NAVARRETEMotril

¿Cómo se puede invertir más de dos millones de euros en una obra para acabar con los históricos problemas de un barrio y que sus vecinos, sin embargo, te penalicen en las urnas? Es una de las muchas preguntas que quedan en el aire tras las elecciones municipales en Motril y en este caso tienen que hacerse los dos partidos del gobierno, PSOE y Más Motril, que han perdido votos en la calle Ancha. La alcaldesa Flor Almón (PSOE) y el primer teniente de alcalde Antonio Escámez (Más Motril) no solo no han rentabilizado la inversión de fondos europeos y la Mancomunidad en el barrio sino que además han sufrido una sangría de votos en las mesas del instituto Julio Rodríguez, donde votan los motrileños de la calle Ancha.

De 205 votos hace cuatro años a 150 en el caso del PSOE y de 65 votos a 42 en el caso de Más Motril. Y el batacazo para los partidos del gobierno es similar en el barrio de San Antonio. En este colegio, el suyo para más inri, Escámez logró 271 votos en 2015 y esta vez se ha quedado con 149 mientras que el PSOE ha pasado de 318 a 213. Los vecinos no votan por una sola razón pero es inevitable pensar que el centro de servicios sociales de San Antonio, proyectado en la zona y financiado con fondos europeos, también ha podido pasar factura a los partidos del gobierno.

En total el PP se ha impuesto en 42 de las sesenta mesas electorales de Motril, en otra empata con el PSOE y en una, concretamente en la del IES Martín Recuerda, el barrio de Huerta Carrasco, gana Más Motril, pero también dejándose votos con respecto a las municipales de 2015 en la que los de Antonio Escámez lograron sus mejores resultados. El castigo de los barrios del entorno de la calle Ancha a los partidos del gobierno es así una de las muchas lecturas que hacían ayer los partidos en una jornada de análisis, actas, calculadora y resaca en la que los candidatos intentaron descansar tras una noche de vértigo y nervios de punta.

Sin embargo el escenario que se ha abierto en Motril no va a dar tregua a Flor Almón y Luisa María García Chamorro, que ya se han puesto manos a la obra y tratan de adelantarse la una a la otra en la carrera por conformar un gobierno a la que las dos ponen el adjetivo de «estable». Todos los partidos son conscientes, en este sentido, de que Motril no puede permitirse cuatro años más si presupuestos.

Desde el minuto en el que se vio vencedora, García Chamorro, con ocho concejales –dos menos que en 2015– mostró su firme disposición de dialogar con todas las formaciones «sin líneas rojas» para formar un gobierno de coalición.

Y lo mismo intenta ya Flor Almón, que ha perdido un concejal, a su juicio porque el PSOE se ha resentido por la dispersión del voto de izquierdas y el escenario más fragmentado que nunca, con diez partidos en liza. «Ya lo vivimos hace cuatro años. Nuestra ilusión sigue siendo gobernar y seguir trabajando, ahora más todavía porque dejamos muchos proyectos a medio hacer o por empezar y nuestra ilusión es poder terminarlos y disfrutarlos», valoraba Almón.

Un intento de gobernar que censuraba ayer la ganadora de las elecciones. «Me parece increíble que por dos veces quiera gobernar sin ser la lista más votada. Flor Almón no ha ganado unas municipales en Motril, debería replanteárselo viendo que su marca saca 3.500 votos más que ella en las europeas», incidía ayer García Chamorro. En cambio la candidata local del PP ha superado a su marca, que se dio un batacazo en las generales con 5.263 y ha remontado a 6.674 votos en las locales.