Candidatos de Motril en busca de un viento a favor

Los candidatos a la Alcaldía de Motril posan para IDEAL/JAVIER MARTÍN
Los candidatos a la Alcaldía de Motril posan para IDEAL / JAVIER MARTÍN

Los aspirantes a la Alcaldía de Motril se reúnen horas antes del inicio de campaña para charlar con IDEAL

Rebeca Alcántara
REBECA ALCÁNTARAMotril

Todos pisaron la arena con el viento a favor. El día 26 seguro que a alguno se le pone en contra. La cita era a las once de la mañana en Playa Granada y allí se reunieron los de siempre con los que acaban de llegar o, más bien, con los que aún no han llegado. Los ocho son candidatos a la Alcaldía de Motril y ayer se dieron una tregua sólo unas horas antes de que arrancara una campaña, que ellos mismos confiaron en que no termine convirtiéndose en batalla.

La cita la fijó IDEAL para hacer la ya tradicional foto de familia. El objetivo es común, trabajar por Motril, el destino también, el Ayuntamiento, pero en cuanto al camino, cada uno tiene el suyo, eso sí, sabiendo que en algún tramo tendrá que ser compartido.

David Martín (Andalucía Por Sí), Sonia Hidalgo (Plataforma ciudadana Motril Dice) y José Lemos (Ciudadanos) estaban en el puente de madera de Playa Granada a las once en punto. Fueron los primeros en llegar. No tardó mucho en sumarse Inma Omiste (IU), que esta vez encabezará la candidatura de su formación, ni Luisa García Chamorro (PP), que en la última foto de candidatos optaba a la reelección como alcaldesa y ahora, en la oposición, busca recuperarla. Flor Almón (PSOE) y Antonio Escámez (Más Motril) llegaron a la vez y se bajaron del mismo coche juntos, como juntos han estado los últimos cuatro años. Miguel Ángel López (VOX) casi se pierde el gran momento. En el último suspiro se sumó a la instantánea.

Saludos y corrillos. Casi todos hablaron con todos, pero cada uno tiene sus favoritos. Y entre las conversaciones más que política hubo preguntas de vecinos. Qué tal está tu padre, le decía Almón al candidato de VOX, o charlaba con Omiste sobre si seguía viviendo en la misma calle.

A Escámez, que lleva ya muchas fotos a la espalda, se le veía igual de suelto con la chaqueta puesta que quitada, que a pesar del viento, ayer apretaba el sol. Saludó cariñoso a García Chamorro, con abrazo y risas. Mientras José Lemos, conocido por todos, pero recién llegado al terreno político, contaba que aún le queda tiempo para ir todas las mañanas al gimnasio. Antonio Escámez asentía, mientras Lemos le convencía (o lo intentaba) de las bondades de moverse un poco antes de afrontar el resto del día.

La aún alcaldesa andaba con prisa porque la agenda del Ayuntamiento no se ha parado todavía. Y la candidata de IU, partido que en Motril no concurre a las elecciones con Unidas Podemos, preguntó por la ausencia del cabeza de lista de la formación morada, que estaba citado pero no pudo acudir por asuntos laborales.

Miradas arriba y abajo en una foto con paridad. El mismo número de hombres que de mujeres, pero con la actual alcaldesa y su antecesora en el cargo pisando fuerte y en el centro, como si casi por casualidad ellas dijeran que entre ellas anda el juego. Eso sí, antes de que echaran a andar, entre la una y la otra estaba Antonio Escámez, aunque luego se pusiera del lado de Flor. Claro está que él puede volver a ser una ficha clave.

Sobre la arena hubo risas y anécdota, porque Almón no dudó en quitarse los zapatos para caminar con más firmeza. Como quien dice sin decirlo que si hace falta arremangarse los pantalones, o la falda, para trabajar por Motril, se hará.

No hubo tiempo para mucho más. Hubo quien ofreció café, pero ninguno tenía tiempo (quizás tampoco muchas ganas) de seguir la reunión en otra plaza. Cordialidad, eso sí, al final, igual que al inicio. Tanta quetodos se desearon suerte, de esa suerte que se desea con la boca pequeña para los rivales directos y grande para los que pueden ir de la mano después del domingo 26 de mayo. Y es que la batalla parece la misma para todos, pero es diferente. Aquí, como en la Liga, unos luchan por ganarla y otros por permanecer. Y siguiendo con el símil futbolístico, el resultado no está escrito hasta el último minuto del partido. Quedan quince días para la final.