«El derecho al insulto no está en la Constitución»

El candidato socialista por Granada, en la sede de su partido de la Calle de la Pólvora/RAMÓN L. PÉREZ
El candidato socialista por Granada, en la sede de su partido de la Calle de la Pólvora / RAMÓN L. PÉREZ

«Votar a Ciudadanos o al PP puede significar que la extrema derecha llegue al poder, eso es inconcebible en Francia o en Alemania»

CARLOS MORÁN

José Antonio Montilla Martos (Valenzuela, Córdoba, 1966) asegura tener el antídoto para conjurar el riesgo de que los cargos académicos –es catedrático de Derecho Constitucional– o políticos –es secretario de Estado de Relaciones con la Cortes– se le suban a la cabeza:hablar con los jubilados de su pueblo. «Esos sí que saben. Con ellos siempre estás aprendiendo», desvela su secreto.

Lo dice la persona a la que el Gobierno de Pedro Sánchez encargó parlamentar con los distintos grupos políticos representados en el Congreso de los Diputados y el Senado para intentar sacar leyes adelante. No ha sido una tarea fácil. El Ejecutivo del PSOE, además de estar en minoría, nació de la primera moción de censura contra un presidente del Gobierno que triunfaba en España, lo que generó un ambiente de estrés postraumático político que ha hecho que el país tenga que pasar de nuevo por el diván de las urnas. La legislatura solo ha durado nueve meses, pero ha sido generosa en cruce de acusaciones, exabruptos, exageraciones y, cómo no, 'fake news', es decir, medias verdades o, sencillamente, mentiras groseras.

Para José Antonio Montilla es su primera campaña electoral. Seguro que echa de menos las conversaciones con la gente mayor de su pueblo.

–¿Qué le pareció el primer debate a cuatro? (La entrevista se hizo ayer por la mañana, antes por tanto de la segunda 'contienda' entre los líderes de los principales partidos)

–Pedro Sánchez habló de los problemas de los españoles, de los jóvenes, de las mujeres, de los pensionistas... YCasado y Rivera hablaron de ETA y de Torra.

–¿Qué tal han sido las relaciones con las Cortes?

–Ha sido una experiencia muy interesante porque, con solo 84 diputados, hemos llegado a acuerdos con todos los grupos. Hemos conseguido aprobar 19 leyes y convalidar 34 decretos leyes. Yeso con un bloqueo en la mesa del Congreso por parte de PPy Ciudadanos, que, con una conducta antidemocrática, han impedido que se tramiten hasta 60 leyes con el procedimiento de ampliar los plazos de enmiendas. En los libros de Derecho Constitucional se contará esta experiencia en un sentido muy crítico.

–¿Cómo era el ambiente en esas negociaciones, porque, desde fuera, daba la impresión de que estaban continuamente a la greña?

–Nosotros hemos intentado siempre dialogar y hablar con todo el mundo. De los 34 decretos leyes, Ciudadanos solo votó en contra de cuatro. Esos son los datos reales. Votó en contra del de los VTC (los vehículos de alquiler con conductor), el de RTVE, alquileres y uno de impuestos que todavía no entiendo muy bien por qué votaron en contra. Incluso el PP ha votado a favor de muchos. Es verdad que en los últimos tiempos se puso en posición 'no' y se ha opuesto a las medidas para atender a un Brexit sin acuerdo o a permitir a los ayuntamientos que dediquen su superávit a inversiones sociales, que es algo inconcebible. Nosotros hemos intentado hacer las propuestas que necesitaba la sociedad española.

«Con solo 84 diputados, hemos conseguido aprobar 19 leyes y convalidar 34 decretos leyes»

–A Pedro Sánchez le han dado duro de verdad:le han acusado de sentarse con violadores, asesinos y pederastas; de traicionar a España...

–Yo eso lo llevo mal. Se han dicho auténticos disparates. Se han sobrepasado límites que nunca se deberían sobrepasar ni aquí ni en ningún sitio. No se puede decir que eres amigo de violadores y pederastas. En la vida política hay que mantener el respeto. Unamuno decía que lo más revolucionario de España es el respeto. Creo que ese tipo de disparates demuestran una cierta desesperación. Como no puedes descalificar la medida, te opones a la persona que propone la medida. La clase política está para resolver los problemas de la ciudadanía y eso se hace hablando, no se hace con insultos. La libertad de expresión no incluye el derecho al insulto. El derecho al insulto no está en la Constitución y eso se olvida muy a menudo. Evidentemente, todo eso genera un ambiente que dificulta llegar a acuerdos sobre una medida concreta. Los miércoles, en la sesión de control al Gobierno, tocaba decir barbaridades y de lo que se trataba era de procurar que el jueves, cuando se votaba, se pudiera llegar al acuerdo. Pero, insisto, ha sido una experiencia realmente apasionante. Era muy difícil, pero la hoja de servicios que podemos presentar a la sociedad española nos permite ir a las elecciones con la cabeza muy alta.

–¿Qué cualidades hay que tener para llegar a acuerdos en una situación tan enconada: templanza, paciencia..?

–Lo primero es que plantees medidas a las que sea muy difícil decir que no. Y creo que eso lo hemos conseguido. Hemos planteado medidas que la sociedad española necesitaba. En algunos casos, nos encontramos con negativas que no tenían una explicación lógica. Se decía 'no' solo porque venía del PSOE.

–También usted ha sido víctima de alguna 'fake news' sobre su currículum académico por parte de la extrema derecha, ¿le ha afectado?

–Claro que me afecta, porque lo más importante que uno tiene es su prestigio profesional, pero bueno... Eso es lo que hace la extrema derecha en toda Europa:mentiras, insultos... Lo diferente es que, en España, esa extrema derecha puede llegar al poder de la mano de Ciudadanos y del PP. Lo diferente es que votar a Ciudadanos o al PP puede significar que Vox esté en el poder. Eso es inconcebible en Francia o Alemania, pero ha ocurrido en Andalucía y puede pasar también en España. No me inquieta la entrada de la extrema derecha en el Congreso, porque creo que ahí tiene que estar representada la pluralidad de la sociedad española. Lo inquietante es que llegue al poder porque sabemos sus posiciones sobre la libertad de prensa, sobre la libertad de las mujeres, sobre las comunidades autónomas...

«El problema de Cataluña tiene que tener arreglo mediante el diálogo dentro de la Constitución»

–¿Lo de Cataluña tiene arreglo?

–Si dijera que no, sería resignación. Yno nos resignamos. Tiene que tener arreglo mediante el diálogo dentro de la Constitución. Como no tiene arreglo es tirándonos la Constitución unos a otros o utilizando a Cataluña como un instrumento para conseguir votos en el resto de España. El PP y Ciudadanos plantean un 155 permanente, un estado de excepción en Cataluña y no entiendo cómo puede eso solucionar el problema.

–¿Por qué no se puede aplicar el 155 de forma permanente?

–Es para atender a una situación concreta. Mantenerlo indefinidamente es inconstitucional.

–¿Qué es lo que más falta le hace a Granada?

–Granada tiene un gran potencial de crecimiento en la nueva economía. Tiene sus sectores tradicionales fuertes, el turismo y la agricultura, pero la economía del futuro está vinculada a las energías renovables, las nuevas tecnologías... YGranada puede ser muy fuerte en esos ámbitos. Por eso son tan importantes proyectos como la línea Caparacena-Baza, que el PPhabía aparcado, el acelerador de partículas o el PTS.