Los mayores de 50 copan la mitad de los nuevos puestos

Los mayores de 50 copan la mitad de los nuevos puestos

Casi 310.000 empleos han sido ocupados por trabajadores sénior, pero unos 150.000 son consecuencia del envejecimiento

Lucía Palacios
LUCÍA PALACIOSMadrid

Uno de los datos más llamativos que deja esta última Encuesta de Población Activa (EPA) es que precisamente el colectivo que más difícil lo tiene para encontrar empleo o cambiar de empresa es el que ha ocupado más de la mitad de los nuevos puestos de trabajo. Así, de los más de 560.000 trabajos generados en los últimos doce meses, casi 310.000 han ido a parar a personas mayores de 50 años, lo que representa más del 54%. Y, más específicamente, casi 222.000 empleos han sido para los que superan los 55 años, lo que supone un incremento del 7%, más del doble que el crecimiento del empleo global, que rozó el 3%. Otros 88.000 nuevos puestos fueron ocupados por personas entre 50 y 54 años, un 3,5% más.

Son cifras significativamente superiores a las que arroja el empleo joven. Así, en 2018 se crearon más de 65.000 trabajos para los menores de 25 años, un 11,4% más. De ellos, 47.500 fueron para personas de 20 a 24 años, un 5,8% más, mientras que 17.600 puestos correspondieron a los de 16 a 19 años; éste fue el colectivo que registró un mayor crecimiento anual:casi un 15%, cinco veces más que el general.

Aunque estas cifras en un principio puedan parecer contradictorias, no lo son, puesto que detrás de esto subyace el progresivo envejecimiento de la población española. Y es que son los jóvenes los principales destinatarios del nuevo empleo y por eso el colectivo que más se impulsa, pero aumenta cada vez más el número de ocupados con más edad. «Detrás de estos datos se puede ver un patrón demográfico muy claro», explica Valentín Bote, director del centro de estudios Randstad Research, quien considera que en torno a la mitad de esos más de 300.000 empleos se explican por el envejecimiento; es decir, lo que sucede es que la gente que estaba ocupada, este año ha pasado a la franja de edad siguiente, incrementando el empleo en esa franja. Esto lo corrobora el hecho de que en el último año la población entre 50 y 65 años ha crecido en 212.000 personas y de igual manera la población activa de esa edad también ha aumentado en unos 210.000.

«Una parte de ese empleo es genuino, pero por otro lado hay un efecto que es consecuencia del envejecimiento de los trabajadores», concluye este experto.