Los parados mayores de 55 años se han duplicado en una década

Los parados mayores de 55 años se han duplicado en una década
Reuters

El desempleo de larga duración también les afecta más, ya que el 68,6% lleva más de un año buscando empleo

A. E.Madrid

Los desempleados mayores de 55 años se han duplicado en la última década y ya representan el 15% de las personas que buscan empleo. En 2008, sólo suponían el 6,9% del total de parados.

Los datos de la última Encuesta de Población Activa (EPA) han mostrado un descenso del número de parados y el mayor crecimiento del empleo en 12 años, un impacto que también han experimentado los mayores de 55 años. La cifra total de desempleados de más edad al cierre de 2018 se situaba en 497.400, que es la cifra más baja desde 2011 y 35.300 menos que al finalizar 2017. Sin embargo, si lo comparamos con la situación que había antes de la crisis, su evolución ha sido mucho peor. Mientras que el número de parados de todas las edades ya sólo es un 3% superior al que había en 2008 (3.304.300 frente a 3.206.800 hace diez años), en el caso de los mayores de 55 años sin trabajo se ha incrementado un 126% respecto a 2008, cuando sumaban 220.300.

Causas

Las causas que explican este incremento son, en primer lugar, el envejecimiento poblacional -que es también el que explica que los mayores de 55 años hayan copado la mitad del incremento de empleo en 2018-, un aumento progresivo de su tasa de actividad y que el desempleo de larga duración afecta más a los mayores. Según la Fundación Adecco, más de la mitad de los reclutadores (52%) admite descartar automáticamente los currículos de estos profesionales.

En lo que se refiere al envejecimiento poblacional, como cada vez hay más personas en las franjas de más edad, es lógico que también tengan más peso sobre el total de activos que buscan empleo. Por el contrario, la representación de los menores de 25 años ha caído un 3,3% en los últimos 10 años.

En este contexto, Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco califica de «obsoleta e incoherente» la discriminación laboral a los profesionales de más edad. «No sólo es un contrasentido demográfico, sino que supone una merma de competitividad para las empresas que, al renunciar a este talento experto, se están cerrando a un público estratégico, cada vez más numeroso».

Además, la tasa de actividad (personas que tienen empleo o lo buscan) de los mayores de 55 años ha aumentado. Si en 2008, la tasa de actividad de los profesionales entre 55 y 60 años era del 61,9%, hoy la cifra se incrementa hasta el 73,8%. Una tendencia diferente a la que ha seguido en esta década la tasa de actividad general, que ha bajado desde el 60,3% al 58,6%. La crisis económica es la que ha marcado este cambio entre lo mayores. Si hace diez años o más, gran parte había permanecido inactivo o se retiraba del mercado laboral cuando perdía su empleo, con la crisis se han apuntado al mercado de trabajo para paliar la pérdida de empleo de otros miembros de la familia, la devaluación salarial o debido a la menor cobertura de los prestaciones o subsidios a parados.

Pero la incorporación de los mayores a la búsqueda de empleo no siempre supone conseguir un puesto de trabajo y muchos de los que se incorporan al mercado laboral lo hacen directamente al desempleo, además de larga duración. Hoy, el 68,6% de los desempleados mayores de 55 años lleva más de un año buscando empleo, frente al 47% general.