Renfe cancela 277 trenes por la huelga, en pleno puente de agosto

La segunda de las cuatro jornadas previstas por el sindicato CGT transcurre sin imprevistos por el escaso seguimiento de los trabajadores

Edurne Martínez
EDURNE MARTÍNEZMadrid

La de este miércoles fue una huelga que afectó a menos trenes que la del pasado 31 de julio, aunque las dos se han producido en plena operación salida de los españoles por sus vacaciones de verano. Se cancelaron en total 277 trenes de viajeros de los 601 que estaban previstos para el día, según confirmó el sindicato convocante CGT. Pero no provocó ninguna alteración en las estaciones españolas por la reubicación de la mayoría de los pasajeros y el escaso seguimiento por parte de los trabajadores, de un 2,2% según CGT.

Concretamente, se cancelaron 56 trenes AVE y larga distancia y 221 regionales y media distancia debido a los paros parciales que se desarrollaron entre las 12.00 y las 16.00 horas y las 20.00 y las 24.00 horas.

En cuanto a los trenes de Cercanías, los servicios mínimos decretados por Fomento garantizaron la circulación del 75% en horas punta en ámbito nacional, el 50% en el resto de horas y el 40% en Cataluña. Estos elevados servicios mínimos fueron criticados por el sindicato, que lamentan que debido a ello solo podrán secundar la huelga un 7% de los empleados de Renfe. «Los servicios mínimos decretados rozan la prevaricación» y genera un gran desequilibrio entre «el derecho fundamental de huelga y el derecho a la movilidad», criticaron desde CGT.

Pero en Fomento explican que el porcentaje de servicios mínimos se basa en el hecho de que los paros se han convocado en unos días de «excepcional movimiento de viajeros». «Coinciden la movilidad propia de días laborales con la operación salida y retorno vacacional, y con el inicio del puente del 15 de agosto, afectando, por tanto, a todos los tipos de trenes», argumenta.

Por tanto, aseguran que sin estos servicios mínimos, el ejercicio del derecho a la huelga «originaría un daño superior e innecesario para los ciudadanos», además de alertar del colapso de las carreteras de acceso a las grandes capitales en caso de restringir el servicio de Cercanías o el perjuicio que se causaría al «excepcional» número de viajeros que ha reservado «con gran antelación» billetes para estas fechas.

Jornadas de huelga

Durante el paro del pasado 31 de julio, las cifras de seguimiento fueron dispares. Renfe canceló la circulación de 707 trenes de viajeros y los convocantes cifraron en más del 85% el seguimiento de la huelga, pero la empresa lo situó en solo el 2,9%. Así, Renfe señaló que un total de 119 trabajadores secundaron la huelga de los 4.091 que podían hacerlo por no estar incluidos en esos servicios mínimos ni de vacaciones.

Este miércoles fue el segundo de los cuatro días de huelga parcial. Los pasajeros deben tener en cuenta que las dos jornadas restantes son el 31 de agosto y el 1 de septiembre, fechas que también coinciden con salidas y entradas masivas de viajeros en las principales estaciones. En total, este es el tercer paro convocado por los sindicatos de Renfe en lo que llevamos de verano, ya que también el pasado 15 de julio hubo huelga con casi 320 trenes cancelados con la huelga de CC OO.

Sus reivindicaciones para ir a la huelga son un aumento de la tasa de reposición, que se acabe con la externalización de los servicios y un impulso a la promoción interna y a la conciliación. Además, denuncia la «imposibilidad» de cumplir el «espíritu» de la reducción de la jornada laboral semanal a 37,5 horas ante la decisión de la empresa de aplicarla diariamente, con una disminución de 17 minutos del tiempo de trabajo, en vez de forma acumulada, sumando días libres.

Devolución o cambio del billete

Los viajeros afectados por el paro tienen la posibilidad de cambiar el billete por otro con horario cercano al comprado, anularlo o cambiarlo por otro día sin coste adicional.

Además, Renfe está obligada a proporcionar un método de transporte alternativo si el pasajero no puede finalizar el viaje en el tren, así como la manutención en comida y bebidas, explica Esperanza Palacio, abogada de Reclamador.es.

«El plazo para el reembolso del billete es de un mes desde que se presente la reclamación por parte del viajero. Por lo general, los afectados no tendrán derecho a recibir una indemnización, pero sí podrán reclamar los gastos derivados de la huelga, como posibles noches de hotel, jornadas laborales que no se hayan podido desarrollar a causa de la cancelación o el retraso del tren o la pérdida de conexiones», explica Palacio.

Por ello es muy importante guardar la documentación que acredite esos daños y perjuicios ya que son «imprenscindibles» para poder solicitar el pago de esos gastos derivados de la cancelación del tren.

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