El precio de los combustibles se prepara para otro 'efecto cohete'

Gráfico sobre la distribución de los distintos conceptos que afectan al precio final del combustible./Enrique Sánchez
Gráfico sobre la distribución de los distintos conceptos que afectan al precio final del combustible. / Enrique Sánchez

Con el repunte del petróleo por el conflicto saudí, el diésel y la gasolina romperán la caída registrada desde mayo

José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMAREROMadrid

Llenar el depósito del coche no estaba siendo un suplicio demasiado grave para los consumidores durante las últimas semanas de vacaciones, un periodo en el que el precio de los combustibles ha navegado suavemente en entornos estables sin registrar bruscos ascensos. Hasta hoy. Con el ataque de algunas de las principales instalaciones petrolíferas de Arabia Saudí, la cotización del barril de Brent ha repuntado en unas horas casi un 20%, aunque a media sesión avance moderadamente en el entorno del 9%, los 65 dólares.

La mera tensión que genera todo este tipo de conflictos en un mercado tan volátil como el del crudo provocará, previsiblemente, que los carteles de las estaciones de servicio incrementen los precios que muestran a partir de mañana martes. No lo harán de forma radical, pero sí puede iniciarse una tendencia que iría contra el bolsillo de los ciudadanos. Por ahora, este lunes, el coste medio del litro de diésel se encuentra en los 1,20 euros, mientras que el de la gasolina se sitúa diez céntimos por encima, en los 1,30 euros.

El popularmente conocido como 'efecto cohete' supone que los precios de los combustibles se disparan para el consumidor final nada más registrarse una subida de las materias primas, como hoy ocurre con el Brent; y que, al contrario, no ban tanto como lo hace el petróleo cuando se modera en los mercados internacionales. La patronal de las petroleras (AOP) insiste, cada vez que surgen estas voces, en que las estadísticas no muestran esta realidad; que el coste de la materia prima no supone ni siquiera un tercio de cada litro de combustible, y que el resto de coste son cargas como los impuestos.

Cambio de tendencia

Hasta ahora, el precio del diésel y la gasolina había venido descendiendo prácticamente de forma habitual desde el pasado mes de mayo. En ese periodo, ambos combustibles alcanzaron sus cotas máximas anuales en los 1,27 euros por litro, en el caso del diésel, y los 1,37 euros en la gasolina. Desde entonces, su coste se ha reducido un 6% y un 8%, respectivamente, según el Boletín de Productos Petrolíferos de la UE. En estos mismos cuatro meses, el crudo ha descendido un 16% desde los 72 dólares por barril de mayo hasta los 60 dólares en los que cerraba la sesión del pasado viernes.

Además, esta nueva circunstancia llega en un momento en el que el precio de la gasolina ha experimentado en los tres últimos meses un incremento muy superior al que venía registrando el diésel en las estaciones de servicio. La distancia entre el coste de uno y otro combustible se ha estirado hasta cotas máximas que los conductores no estaban habituados a ver en los paneles informativos de las gasolineras. En el inicio de agosto, en plena vorágine de tráfico y con las carreteras plagadas de vehículos para desplazarse en vacaciones, el precio de la gasolina se encuentra 11 céntimos por encima del gasóleo. De esta forma, se rompe una distancia que habitualmente se situaba en el entorno de los 8 o 9 céntimos.

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