Muere en prisión Bernard Madoff, el mayor estafador de la historia

Cumplía una pena de 150 años de prisión por el engaño piramidal con el que defarudó 50.000 millones de dólares durante años

Bernard Madoff./Reuters
Bernard Madoff. / Reuters
José María Camarero
JOSÉ MARÍA CAMARERO Madrid

Financiero. Magnate. Gurú. Y finalmente, estafador. Esas han sido las cuatro etapas vitales que han definido el ascenso y posterior declive de Madoff. El conocido as de los mercados, venerado durante años por todos los sectores del mercado, falleció este miércoles con 82 años en una cárcel de Carolina del Norte (Estados Unidos), donde se encontraba condenado por la estafa que también dio la vuelta al mundo en la anterior crisis económica de 2008.

Bernie Madoff fue acusado de estafar 50.000 millones de dólares (unos 42.000 millones de euros), un delito por el que pesaba sobre su figura una condena de 150 años de prisión, la mayor pena posible. Aquella engaño financiero estaba basada en típico sistema piramidal, pero a gran escala: con las ganancias de los primeros inversores, prometía grandes beneficios a los segundos, cuyo capital servía para captar a los de tercera, cuarta y sucesivas líneas, cada vez más extendidas entre la población. En realidad, una pequeña grieta abriría en canal la pirámide sobre la quee sostenía el negocio, como así ocurrió en plena burbuja de hace más de 13 años.

En el momento de dictar sentencia, el juez la catalogó como la mayor estafa individual de la historia. Y ello que Madoff llegó a ser presidente del mercado electrónico de valores Nasdaq. Considerado durante décadas un gran gurú de las finanzas, el magnate fue detenido en diciembre de 2008 por agentes del FBI en las oficinas de su firma de inversión tras haber confesado a sus hijos que durante 30 años había operado un esquema de Ponzi, una estafa piramidal, que le permitió estafar miles de millones de dólares a sus clientes.

Antes de su detención, Madoff también reconoció que el negocio de asesoría de inversión era un fraude y una «gran mentira» y afirmó estar «acabado» porque no tenía «absolutamente nada». Podría haber reconocido que contaba con unos 200 o 300 millones de dólares, que planeaba destinar a pagar a sus empleados, así como familiares y amigos.

En junio de 2020, la Justicia le denegó la libertad. Madoff había pedido su traslado al domicilio de un amigo suyo para pasar allí sus últimos días de vida tras serle diagnosticado un fallo renal de carácter irreversible.