La UE quiere blindarse desde mediados de julio del acero que no quiere Trump

La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström./Olivier Hoslet (Efe)
La comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström. / Olivier Hoslet (Efe)

La Comisión admite que no hay diálogo y pide cautela ante la amenaza de EE UU de aplicar un arancel del 20% a los coches europeos

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas

La Comisión Europea quiere mover ficha a corto plazo para blindarse de las consecuencias que la guerra comercial decretada por Donald Trump puede ocasionar en territorio comunitario, en su mercado interior. El daño de los aranceles del 25% al acero y del 10% al aluminio ya está hecho. Lo que sector está pidiendo es activar los mecanismos necesarios para que todo ese material que antes se exportaba a Estados Unidos procedente de China, Brasil o Canadá acabe en la UE provocando un doble daño a la industria comunitaria.

Cecilia Malmström, la cada vez más influyente comisaria europea de Comercio, ha anunciado hoy que están «contemplando seriamente» la posibilidad de activar «las primeras medidas provisionales». «La forma que tomarían todavía se están debatiendo» matizó. ¿Cuándo? Quizá «mediados de julio». El guiño al sector es considerable ya que la investigación oficial para determinar si los nuevos flujos comerciales están distorsionando el mercado europeo comenzó el 26 de marzo y no se prevé que termine hasta finales de año (se están analizando 26 tipos diferentes de acero). Lo que se quiere evitar a toda costa es que se origine el temido 'dumping' de precios en la UE.

Malmström realizó estas declaraciones durante la presentación de la memoria anual de 2017 sobre la evolución del comercio en el mundo y la implantación de barreras comerciales. En el informe aún no aparece con mayúsculas el apellido Trump. Lo hará el año que viene, cuando se presente la memoria de 2018. ¿Cómo estarán para entonces las relaciones trasatlánticas? Hacer un pronóstico se antoja una osadía, pero la verdad es que buena pinta no tiene. A día de hoy, la relación esta rota.

«No estamos negociando con Estados Unidos. No hay nada», recalcó la comisaria en tono muy serio. Y es que Bruselas todavía no ha digerido la decisión unilateral de la Administración estadounidense de imponer aranceles «ilegales» al acero y al aluminio desde el 1 de junio. La reacción europea fue rápida y contundente. El pasado viernes entraron en vigor medidas de represalia contra dos centenares de productos americanos por valor de 2.800 millones (salvo casos muy concretos, los aranceles son del 25%). El discurso oficial habla de «medidas compensatorias para reequilibrar» la situación que están contempladas por la Organización Mundial del Comercio. El oficioso, normalmente más certero, recurre al ojo por ojo, a la 'vendetta'.

El 'efecto Harley Davidson'

Las represalias de la UE ya han tenido las primeras consecuencias después de que Harley-Davidson, una de las grandes afectadas, anunciase la deslocalización de parte de su producción para intentar sortear la guerra comercial desatada por un Trump que está furioso tras conocer esta decisión. Está sufriendo un 'efecto bumerán' de manual- La estrategia comunitaria era precisamente ésta, que los americanos 'convenciesen' a su presidente a través de hechos consumados por el famoso fabricantes de motos. Vendrán más, seguro.

«Estados Unidos sabía que si nos imponían aranceles, la UE los consideraría ilegales y habría consecuencias. No queremos castigar a las empresas y a los consumidores americanos, pero ya lo advertimos. Sólo nos estamos defendiendo», recalcó la comisaria sueca.

El problema, sin embargo, es que la disputa con el acero y el aluminio sólo sea un aperitivo. El viernes pasado, tras entrar en vigor las reprealias europeas, Donald Trump entró en Twitter y disparó: «o dan marcha atrás o aprobaremos tarifas del 20% a los coches europeos». Alemania sigue en la diana, aunque de momento parece no haber pasado de amenaza. «No queremos especular sobre el asunto. Sabemos que hay tienen una investigación abierta y que es probable que concluya en otoño», matizó Cecilia Malmström. Tiene el respaldo de toda la UE, como mañana escenificaran los jefes de Estado y de gobierno en la cumbre que se celebra en la capital comunitaria.

Fotos

Vídeos