El Ibex-35 interrumpe su secuencia alcista

Un panel del parqué madrileño./Efe
Un panel del parqué madrileño. / Efe

Repsol encabeza los ascensos en el selectivo, con una revalorización del 1,82%. En rojo, los peores son Grifols y el Santander, con pérdidas de algo más de un 2%

CRISTINA VALLEJOMadrid

Después de diez sesiones consecutivas de avances, la mejor secuencia para el Ibex-35 desde marzo de 2009, desde que arrancó la recuperación de Wall Street tras la caída de Lehman Brothers, llegó la recogida de beneficios. El Ibex-35, al cierre de la sesión, bajaba un 0,81%, para dar un último cambio en los 9.512,8 puntos. En las dos semanas que acumuló de ganancias, el Ibex-35 pasó de los 9.171 puntos hasta casi los 9.600 puntos en que terminó el pasado viernes. Ello supone una revalorización del 4,5%. Por tanto, después de este recorte de hoy, el balance de las últimas once sesiones sigue siendo muy positivo.

El Ibex-35 no fue una excepción: casi todos los índices europeos cerraron a la baja, salvo el PSI-20 de Lisboa, que se anotó un 0,29%. El Ftse Mib de Milán fue el peor, al retroceder un 0,91%, mientras que el Dax alemán bajó un 0,64% y el Cac 40 francés, un 0,33%.

En el selectivo español, Grifols fue el peor, con un recorte del 2,09%, seguido inmediatamente por el Santander, que se dejó un 2,05%, después de una mala valoración de Kepler. A continuación, otros 'blue chips': Inditex e Iberdrola, que retrocedieron un 1,87% y un 1,64%, respectivamente. Con esos pesos en contra, era muy difícil que el indicador pudiera subir. Pero es que también terminaron a la baja BBVA y Telefónica, con descensos de un 0,76% y de un 0,31%, respectivamente.

Además, pocas compañías se salvaron de los números rojos: apenas una docena. Entre ellas, la que mejor se comportó fue Repsol, que se anotó un 1,82%. Le siguió Amadeus, que avanzó un 1,41%. Después, Dia e Indra, que sumaron un 0,58% cada uno.

Que Repsol fuera el valor más rentable de todos en el selectivo tuvo que ver con la intensa subida del precio del petróleo. Al cierre de la sesión, el barril de Brent, de referencia en Europa, avanzaba un 3,25% al cierre, para colocarse en los 81,35 dólares, su nivel más alto desde 2014. El barril de West Texas, de referencia en Estados Unidos, subía un 2,64%, hasta los 72,65 dólares, niveles del pasado mes de julio. Ello después de que la OPEP haya afirmado que ve menos urgencia en el incremento de la producción, pese a la presión de la Administración estadounidense para que se moderen los precios. De acuerdo con Mercuria Energy Group, que cita la agencia Bloomberg, el barril de Brent podría llegar a los 100 dólares por primera vez desde 2014 ante la pérdida del crudo iraní que se derivará de las sanciones estadounidenses.     

Repunte de la inflación

Aunque el presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, pudo haber contribuido a hacer subir a las entidades financieras y, por tanto, a que los índices europeos avanzaran, al hablar de que ve un repunte relativamente vigoroso de la inflación subyacente (la que no tiene en cuenta sus elementos más volátiles, es decir, alimentación y combustibles) en la zona euro, lo que anticiparía la normalización monetaria que ansían las entidades financieras, en esta ocasión esas declaraciones no sirvieron para nada. Al menos, en las Bolsas. Aunque el euro sí repuntó de repente al escuchar a Draghi desde la cota de 1,1750 unidades hasta superar la barrera de 1,18 unidades. De todas formas, pronto se replegó de vuelta hacia los 1,178 dólares por euro.

Las palabras de Draghi ante el Parlamento Europeo también provocaron intensas subidas en las rentabilidades de los bonos. El interés del título alemán a diez años pasó del 0,46% hasta el 0,51%; mientras que el de su comparable español subió del 1,48% hasta el 1,51%. El que más sufrió fue el italiano, que subió desde el 2,83% hasta el 2,94%.

El rendimiento del bono americano a diez años se mantenía entre el 3,05% y el 3,10%.   

Crisis política y guerra comercial

A esos descensos que sufrieron los indicadores del Viejo Continente contribuyeron también las pérdidas que sufría Wall Street. Y esas caídas de la Bolsa de Nueva York tenían varias explicaciones. Una de ellas, noticias que apuntaban a la posible dimisión (o despido por parte de Trump) del subsecretario de Justicia de Estados Unidos, Rod Rosenstein. Este movimiento se produce después de informaciones que señalan que Rosenstein habría dicho a sus colegas que grabaría sus conversaciones con el presidente Trump para poner de manifiesto el caos de su administración. Además, habría discutido la posibilidad de activar la 25ª enmienda para desalojar al presidente de su cargo. Rosenstein es el encargado de supervisar la investigación sobre la presunta intromisión de Rusia en las últimas elecciones estadounidenses.

Otro de los motivos para explicar las caídas de la Bolsa de Nueva York (y de las demás) también hay que buscarlo en la evolución de la guerra comercial. Y es que China ha avisado de que no se reunirá con Estados Unidos si la administración estadounidense no deja de amenazar con el aumento de los aranceles. De esta manera, si los bancos no se beneficiaron de las declaraciones de Draghi, las compañías automovilísticas se colocaron entre las peores del día en el Eurostoxx 50: BMW y Daimler fueron los peores valores del índice paneuropeo, con descensos de un 2,65% y de un 2,57%, respectivamente.

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