Dia frena su sangría bursátil tras plantear una ampliación de capital

El magnate ruso Mikhail Fridman./
El magnate ruso Mikhail Fridman.

El grupo de distribución captaría hasta 600 millones extra y diluiría aún más el valor de una acción que se ha descapitalizado un 90%

José Antonio Bravo
JOSÉ ANTONIO BRAVOMadrid

A grandes males..., grandes soluciones o que, al menos, lo parezcan. Es lo que ha pensado el nuevo equipo directivo de Dia al anunciar este miércoles al mercado que está «considerando la posibilidad de fortalecer la estructura de capital» del grupo de distribución, en concreto con una ampliación de capital por valor de 600 millones de euros. Fue el bálsamo que precisaba para salvar una sangría bursátil que parecía no tener freno.

Al mediodía regresó al mercado con una subida superior al 28% tras la suspensión de su cotización desde la CNMV hasta digerir el anuncio de la compañía presidida ahora por Antonio Coto. Su antecesor, Stephan DuCharme, dejó el cargo hace una semana tras ocuparlo dos meses de forma interina. Ahora se centrará en «diseñar» un plan «sostenible a largo plazo» que prepara para el primer accionista de Dia (con el 29%), el magnate ruso Mikhail Fridman.

Al final, la euforia de los inversores tras varias semanas de pesimismo rodeando los movimientos de Dia se fue desinflando, aunque su cotización logró cerrar la jornada subiendo un 11,9% hasta un precio de 46 céntimos –su mínimo histórico, marcado el lunes, fue de 0,41 euros–. Poco más se podía rascar de primeras de una compañía que se ha descapitalizado en Bolsa prácticamente un 90% desde enero y llegó a valer solo poco más de 250 millones de euros.

De hecho, la «futura» ampliación por 600 millones –2,1 veces lo que vale ahora– puesta sobe la mesa por el nuevo equipo financiero de Dia que dirige Enrique Weickert, quien ha desempeñado una tarea similar en OHL y Fertiberia, terminaría diluyendo aún más el valor de los títulos. Por eso no han puesto fecha a esa operación, de la que el primer perjudicado sería el propio Fridman, quien maneja como alternativa lanzar una OPA sobre el resto de títulos a precio casi de saldo pero deberá esperar hasta finales de enero para no verse obligado a igualar el precio de su última adquisición.

Colocación asegurada

Lo que sí han hecho los responsables de la cadena de supermercados es firmar con la banca Morgan Stanley un acuerdo de compromiso de aseguramiento, de manera que «sujeto a ciertas condiciones» que aún no ha especificado la segunda «se obligaría a colocar y, en su defecto, suscribir el 100%» de la ampliación. Junto a la confirmación de que venderá activos, fue suficiente para dar la vuelta a su cotización en el Ibex-35, el índice de las grandes compañías del que será expulsado el día 24 por su elevada volatilidad y su reducida capitalización, de solo 287 millones tras el cierre de este miércoles.

Mientras, la compañía sigue negociando la refinanciación de su deuda con los bonistas –a quienes debe 900 millones– y la banca acreedora –que tiene el resto de su pasivo hasta un total de 1.442 millones–, aunque sin pronunciar oficialmente el termino quita. Lo que sí admite oficiosamente es que obtendría una línea de crédito de 200 millones para pagar a proveedores, uno de los problemas más acuciantes constatado por los acreedores. Eso sí, uno de los accionistas de ciertas relevancia de Dia se ha bajado ya del barco, en concreto el banco estadounidense Goldman Sanchs que controlaba un 5,1% entre títulos y varios instrumentos financieros que ha traspasado.

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