El Ibex mantiene los 10.500 enteros

Interior de la Bolsa de Madrid. /
Interior de la Bolsa de Madrid.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo se ha colocado en 140,8 puntos básicos, con la rentabilidad del bono a diez años en el 2,389%

CRISTINA VALLEJO MADRID

Pensábamos que el principal foco de atención en la sesión iba a estar en Jackson Hole, Estados Unidos, en la reunión anual de banqueros centrales, en la que, en primer lugar, intervendría la presidenta de la Reserva Federal norteamericana, Janet Yellen, pero nos equivocamos. Porque lo que de verdad movió a los mercados fue, de nuevo, como hace justo siete días, el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Es cierto que los índices de renta variable europeos comenzaron la sesión con poco ánimo o, más bien, a la expectativa de lo que pudiera decir la presidenta de la Fed, pero lo que provocó que los indicadores se volvieran drásticamente al rojo fue que Ucrania denunciara que el convoy de ayuda humanitaria rusa había traspasado su frontera, lo que calificó de invasión. Por esa razón, el selectivo español perdió el nivel de los 10.500 puntos. Pero, poco después, las pérdidas remitieron, después de que el ministro de Exteriores ucraniano afirmaba que, pese a que las autoridades no habían dado permiso para que el convoy de ayuda atravesara la frontera, sí había dado las órdenes necesarias para dejar pasar estos vehículos con objeto de evitar nuevas provocaciones que pudieran agravar el conflicto.

Con la apertura de Wall Street y, a continuación, el inicio de la comparecencia de Janet Yellen, el índice español llegó a estar durante unos minutos en positivo, aunque volvió a entrar en terreno negativo, para cerrar la jornada con un descenso del 0,53%, para dar un último cambio justo en los 10.500,20 puntos.

Las dudas de Yellen

La presidenta de la Fed, en su discurso, comentó lo mucho y lo rápido que ha mejorado el mercado laboral estadounidense, pero también enumeró los factores que aún hacen que la institución sea cauta. Janet Yellen afirmó que si la recuperación continúa siendo más rápida de lo esperado, las subidas de los tipos de interés pueden llegar antes de lo que piensa, a priori, el comité de Gobierno de la Fed. Pero también que, si no es así, si las cosas se tuercen, el proceso de normalización de la política monetaria puede ralentizarse. La Fed va preparando al mercado para lo que viene, pero con los pies en la tierra: quiere asegurarse de que el mercado de trabajo llega a una situación lo más cercana posible al pleno empleo.

También reconoció Yellen lo difícil que es tomar decisiones, puesto que no es fácil discernir qué parte del deterioro del mercado de trabajo responde a cuestiones cíclicas y cuál a factores estructurales. Además, hay que tener en cuenta que inflación y mercado de trabajo tiene una relación que no siempre es directa, es decir, la bajada de la tasa de paro no se traduce directamente en subidas de salarios porque, afirma, aún hay una parte muy importante de los recursos del mercado de trabajo sin utilizar, aunque la tasa de paro haya bajado desde el 10% hasta el 6,2%.

Así, también duda si la inflación repuntará antes de que se recupere en toda su dimensión el mercado laboral.

Para comprobar cómo se tomó el mercado estas palabras, además de mirar al Ibex-35 y ver que primero le ayudaron a acabar completamente con los descensos para, a continuación, volver a perder posiciones, hay que mirar a Wall Street. Allí, ya con los mercados de renta variable europeos cerrados, vemos que el Nasdaq caminaba al alza y que el Dow Jones y el S&P 500 sufrían descensos de alrededor de un 0,10%.

Varios índices europeos lo hicieron peor que el Ibex-35. Por ejemplo, el Cac 40 francés, que perdió un 0,93%. El Dax alemán, mientras, se dejó un 0,66%. El PSI-20 de Lisboa, por su parte, retrocedió un 0,57% y el Ftse Mib de Milán, prácticamente medio punto porcentual.

En el mercado de deuda, la prima de riesgo de España se mantuvo prácticamente estable en los 140 puntos básicos, con la rentabilidad del bono español a diez años relajándose hasta el 2,38%, otro mínimo anual, mientras el rendimiento del título alemán comparable también perdía posiciones, para colocarse en el 0,98%.

La respuesta del bono americano a las palabras de Yellen fue la estabilidad: su rentabilidad se mantuvo en el 2,40%.

En el mercado de divisas, la respuesta fue el fortalecimiento del dólar, con lo que sí descontó que se acerca una posible subida de tipos en Estados Unidos. Al cierre, el tipo de cambio se situaba en 1,3229 unidades, lo que supone un descenso de la divisa comunitaria del 0,30%.

FCC, el mejor; Inditex, el peor

En el selectivo español, muy pocos valores se salvaron de los recortes. FCC fue el que más subió, con una revalorización del 3,15%. A continuación, Grifols y Gamesa, con subidas de un 1,55% y de un 1,09%, respectivamente. El avance del Popular se acercó al punto porcentual. IAG y Mediaset ganaron algo más de un 0,6%, mientras que CaixaBank avanzó un 0,43%. Dia también esquivó las pérdidas, pero apenas fue capaz de terminar el día en tablas.

En negativo, Inditex fue el peor, con un recorte del 1,83%, seguido de Abengoa, que perdió un 1,76%. OHL, Jazztel, Bankia, Sacyr y Enagás terminaron el día con pérdidas de más de un punto procentual.

Entre el resto de los "blue chips" las pérdidas fueron mucho más discretas. Asi, BBVA y el Santander se dejaron alrededor de un 0,65%. Mientras, Iberdrola perdió algo más de medio punto porcentual. Telefónica y Repsol retrocedieron algo más de un 0,3%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, Natra fue el valor que más cayó, con un descenso cercano al 4%. Edreams y Vidrala también perdieron más de un 3%. Inypsa fue el más rentable, con una subida del 19,19%. Fue el único que ganó más que FCC.

En el mercado de materias primas, nuevo descenso del crudo. El barril de Brent, de referencia en Europa, cedió un 0,30%, hasta los 102,32 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, retrocedió un 0,66%, hasta los 93,34 dólares. El oro repuntó un 0,49%, ante el aumento de las tensiones geopolíticas, para colocarse en los 1.280 dólares la onza.