El Ibex se dispara un 1,12% tras las nuevas medidas del BCE

Interior de la Bolsa de Madrid. /
Interior de la Bolsa de Madrid.

El selectivo se acerca a los 11.000 puntos tras la decisión del Banco Central Europeo

CRISTINA VALLEJO madrid

Se ha hecho mucho de rogar, pero ha llegado. El Banco Central Europeo ha bajado los tipos de interés, ha puesto la tasa de depósito en negativo, ha anunciado nuevas inyecciones de liquidez condicionadas a la concesión del crédito por parte de los bancos y el fin de la esterilización del programa de recompra de activos de deuda pública lanzado en mayo de 2010. Además, con bala en la recámara sigue manteniendo un posible QE, es decir, un programa de compra de activos en toda regla. En concreto, de ABS, es decir, de créditos respaldados por activos, por garantías. Porque, como el propio presidente del Eurobanco, Mario Draghi, afirmó, aquí no termina esta historia.

El efecto en el Ibex-35 fue importantísimo. El indicador saltó, en primera instancia, de los 10.800 puntos hasta los 10.850 y, después, hasta marcar máximos del día en los 10.969,90 punto. Pero, desde ahí, comenzó a desinflarse. Al cierre, dio un último cambio en los 10.876,40 puntos, lo que supone una revalorización del 1,12%. Dice Daniel Pingarrón, de IG, que este repliegue se debió a que el Dax alemán, tras rebasar los 10.000 puntos por primera vez en la historia, se replegó.

Al selectivo español le superó en rentabilidad el Ftse Mib de Milán, con una revalorización del 1,52%. Y, tras el Ibex-35 se situó el Cac 40 francés, con una subida del 1,06%. El PSI-20 de Lisboa, por su parte, ganó un 1,02%. El que se quedó atrás fue el Dax alemán, que se apuntó apenas un 0,21%.

En el mercado de deuda, bajaron las rentabilidades de todos los bonos. La del español, desde el 2,88% hasta el 2,83%. La del italiano, incluso más: desde el 3,02% hasta el 2,94%. Pero también bajó la rentabilidad del bono alemán: desde el 1,43% hasta el 1,41%. Y la del estadounidense: desde el 2,61% hasta el 2,58%.

En el mercado de divisas ocurrió algo parecido a lo que sucedió en la Bolsa. Y es que, al principio, nada más conocerse las medidas anunciadas por Draghi, se hundió hasta el nivel de 1,35 unidades, para terminar la sesión con una subida del 0,23%, hasta el nivel de 1,3640 unidades.

En el mercado de materias primas, el barril de Brent, de referencia en Europa, se mantuvo estable en los 108,5 dólares. El de West Texas, de referencia en Estados Unidos, cedió un 0,32%, hasta los 102,31 dólares. El precio del oro repuntó un 0,80%, hasta los 1.253 dólares la onza.

Y a partir de ahora, ¿qué?

El mercado reaccionó muy favorablemente, pero luego se replegó. ¿Qué podemos esperar del futuro? Los analistas dicen que, en gran medida, las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo ya fueron poco a poco recogiéndose en el precio de los activos, por lo que no abren la puerta a las compras de manera masiva. Pero también hay quien considera que es posible que a corto plazo los activos consoliden, pero que para el segundo semestre el panorama esté mucho más despejado, se pueda comprar con mayor comodidad. En lo que sí hay consenso es en que la Bolsa será el mejor activo para aprovechar la mejora del sentimiento inversor, el aumento del apetito por el riesgo. Mejor que la deuda.

Aunque también hay que tener en cuenta que si el históricamente ortodoxo BCE ha tomado estas medidas es porque la economía europea está lejos de haber afianzado la recuperación. De hecho, la institución que preside Mario Draghi ha rebajado las perspectivas de crecimiento e inflación de la zona euro con vistas a los próximos años.

Y, respecto al euro, los expertos consideran que, aunque las medidas ya sobre la mesa no son suficientes para ver una depreciación importante de la moneda, sí abren la puerta a mayores depreciaciones.

En el selectivo español, el Sabadell y Acciona encabezaron las subidas, con rentabilidades de algo más de un 3,5%. A continuación, Red Eléctrica, BBVA, el Popular y Gas Natural, los cuatro con subidas de más de un 2%. Un buen puñado de valores ganó más de un punto porcentual, entre los que se situaron bastantes bancos, como Bankinter, CaixaBank o Bankia. La subida del Santander se acercó a ese punto porcentual.

Quizás podamos tomar esta información como referencia de los valores que mejor lo pueden hacer a partir de ahora: fundamentalmente, los bancos.

El resto de grandes valores también contribuyeron a la subida del indicador. Así, Telefónica e Inditex avanzaron algo más de un 0,8%, mientras que Iberdrola se apuntó un 0,76%.

Sólo tres valores a la baja

En negativo, únicamente tres valores cerraron la sesión en negativo: el peor fue BME, con un descenso del 0,63%; a continuación, Grifols, con una caída del 0,41%. Técnicas Reunidas completó la lista de valores en negativo, con un descenso del 0,01%.

En el Índice General de la Bolsa de Madrid, el mejor fue Prisa, con una subida del 5%, seguido de Abengoa, con un avance del 3,86%. Fueron los únicos valores que subieron más que Sabadell y Acciona. En negativo, Ence fue el peor, con un retroceso del 4,13%. A continuación, Miquel y Costas, Codere y Cementos Portland, que sufrieron pérdidas de más de un 2%.

En Wall Street, subidas también. Allí contamos con algún dato económico, como las peticiones iniciales de subsidios por desempleo, que subieron la semana pasada en 312.000, frente a las 310.000 estimadas por el consenso de analistas. Aunque la referencia más importante de la semana se conocerá hoy, con el informe oficial de empleo. Posiblemente, las subidas que veíamos en Wall Street tenían mucho que ver con las medidas adoptadas por el Banco Central Europeo que puede tomar el relevo de la Reserva Federal norteamericana.